3 ago. 2017

"Recordarán tu nombre". Lorenzo Silva reivindica la figura del general Aranguren


Por azares de la vida Lorenzo Silva se había cruzado en repetidas ocasiones, antes de escribir este libro, con la figura del general de la Guardia Civil, José Aranguren Roldán

Guerra Civil, Tercera Vía, Catalunya, Barcelona

 No en balde el grueso de la obra narrativa del escritor madrileño tiene por protagonistas a dos guardias civiles, Bevilacqua y Chamorro, que incardinan en ellos de modo natural y creíble los principios y valores propios del Cuerpo, razón por la que su creador fue distinguido en 2010 con el nombramiento de Guardia Civil Honorario dada su contribución a la imagen de este Instituto Armado. Es evidente, pues, que Silva se ha documentado mucho sobre este Organismo  para escribir los nueve títulos que por ahora componen la serie Bevilacqua-Chamorro. Sin embargo fue concretamente durante el proceso de documentación para su ensayo "Sereno en el peligro", subtitulado 'La aventura histórica de la Guardia Civil', que se topó con la figura humana del general Aranguren ("me encontré con Aranguren cuando me encontraba profundizando en el desempeño de la Guardia Civil en la Segunda República, en el alzamiento que acabaría por derribarla y en la guerra civil", pág. 37). 

También, en las páginas iniciales de la obra que reseño dice: "deslicé una breve alusión a Aranguren en la novela 'La marca del meridiano', donde dos guardias civiles viajan a Barcelona para esclarecer el asesinato de un compañero, ocasión en la que el protagonista recuerda al general que allí selló su suerte por atenerse a su código de honor." (pág. 38). "La marca del meridiano" [leer reseña aquí], ganadora del Premio Planeta en 2012, tuvo una gran difusión. La novela, y por tanto la alusión al general Aranguren citada antes, fue leída por Lorenzo Rubio Sánchez del Valle, bisnieto de José Aranguren Roldán, que no dudó en ponerse en contacto con el escritor vía e-mail en enero de 2013. Así, explica Lorenzo Silva en su relato, se encendió en su ánimo el deseo de escribir sobre esta figura tan importante para la historia de España y tan desconocida por todos.

Manuel Azaña, Catalunya salvada por la Guardia Civil, Franco

La importancia del general Aranguren radica en que los dos tercios y cuatro escuadrones de Caballería de la Guardia Civil con cabecera en Barcelona que comandaba, el 19 de julio de 1936 permanecieron, por decisión suya, fieles al gobierno republicano pese a haber sido él directamente instado a unirse a la rebelión por su compañero de la guerra de Marruecos el general Goded. 

A Lorenzo Silva, y a cualquiera que medite sobre este suceso, no deja de resultar extraño que un comportamiento tan honesto, fiel y disciplinado haya sido escondido, ignorado, cuando no ninguneado, por unos y por otros. De ahí la necesidad de este libro en un intento de enmendar este indecente olvido.

¿Un libro de qué tipo?
El primer asunto que el escritor debía resolver -según él cuenta en el primer capítulo de la obra- era el del género literario. Ya en la página siete dice con rotundidad que Esta historia es un relato de ficción [...] pero que como no es una novela de intriga, podemos aclarar desde ya lo que ha de ocurrir finalmente: los van a fusilar a los dos [a Aranguren y al general Goded], en esa Barcelona por cuya posesión se enfrentan. Y sigue con el asunto en las siguientes páginas cuando alude a Emmanuel Carrère, escritor de novelas de no ficción: "Afirma Emmanuel Carrère, a propósito de las múltiples referencias contenidas en su novela 'El Reino' [leer reseña aquía su propia experiencia como creyente primero y como agnóstico después, que es bueno que el lector sepa desde dónde cuenta un novelista su historia." (pág. 12). Y en el último capítulo de todo el relato vuelve a insistir en el tema, insistencia que quizás venga a demostrar las dudas que esta cuestión le plantea: "He querido que el libro fuera una novela y se leyera como tal y por tanto he prescindido deliberadamente del aparato de notas a pie de página" (pág. 402). En definitiva, pues, Lorenzo Silva escribe un relato de no ficción, una crónica novelada, profusamente documentado previamente a fin de contextualizar debidamente al personaje, sobre la figura de este militar que, fiel a sus juramentos, a sus mandos y a su país, se negó a secundar la rebelión militar de 1936.

asesinatos franquistas. Guardia Civil y Cataluña

Literariamente la novela no me ha dicho mucho. Creo que la intencionalidad está bien clara desde el principio: limpiar la imagen de oprobio que unos y otros han vertido sobre este íntegro General de la Guardia Civil. Para los franquistas, un traidor, tanto que el dictador, pese a frecuentarse ambas familias durante los primeros años 30, no dudó en firmar su pena de muerte en abril de 1939; para los perdedores de la Guerra Civil, un miembro de ese Cuerpo que durante los 40 años de Dictadura sirvió a los sucesivos gobiernos reprimiendo cualquier atisbo de insurgencia. Lorenzo Silva, y yo estoy con él, quiere ser equidistante como lo fueron, en los momentos álgidos de la II República, entre otros, el periodista Manuel Chaves Nogales, el republicano Escofet, el expresidente de la misma Manuel Azaña, quienes en sus respectivos libros sobre la guerra de Marruecos, el periodo republicano 1931-1936 y/o la Guerra Civil, destacan siempre el comportamiento honesto y ejemplar de este servidor de España. 

Alabo el riesgo que corre Lorenzo Silva con este libro, pues en nuestro país, siempre de extremos, no posicionarse de un lado o de otro, ser ecuánime con documentos en la mano, no es bien visto ni por tirios ni por troyanos. Sirvan de ejemplo estos dos fragmentos escogidos del libro:
  • Uno donde el propio Lorenzo Silva confiesa ser consciente del riesgo que corre:
"Poco o nada me preocupa que esta declaración pueda ser interpretada por quienes la lean desde una visión fanática, la que sea, como una forma de nadar y guardar la ropa, un situarse a medio camino de todo y de nada, un ejercicio de tibieza u otra fórmula de descrédito de las usualmente arrojadas sobre quienes no se pliegan a los imperativos de la adhesión incondicional. [...] la corrección política, que ya no es más que una etiqueta inerte para designar lo indebido con arreglo al devocionario que el creyente en cuestión profesa. Una de las muchas formas que nos hemos inventado de no decir nada," (págs 36-37)
  • Otro, donde comenta lo que Frederic Estofet, Comisario General de Orden Público de la Generalitat, escribió sobre la actuación de la Guardia Civil que dirigía Aranguren el 19 de julio de 1936 en su libro de memorias "Al servei de Catalunya i de la República"
"«Los verdaderos reveses de los insurrectos, en el Cinc d’Oros, en la avenida Icària, en la calle de la Diputación [donde fueron bloqueados los artilleros] y, más tarde en la plaza de Cataluña, fueron obra principal de las fuerzas de orden público». Palabras de quien no sólo vivió los acontecimientos, sino que lo hizo a pie de obra y en primera fila, que muy pocos han leído (pocos saben, en la Barcelona, la Cataluña y la España de hoy, de la existencia misma de Frederic Escofet) y que contrastan dramáticamente con lo que pudo leerse en cierta prensa catalana y oírse a los próceres del país en el verano de 2016, con motivo del ochenta aniversario de la batalla por la ciudad, presentando esta como una derrota del siniestro ejército español a manos del pueblo barcelonés (o catalán) en armas." (pág. 259)

Un libro oportuno
Durante la lectura, dada la ubicación de la historia (Barcelona, 1936) y el acto de ilegalidad perpetrado por los golpistas al levantarse contra la autoridad legalmente constituída haciendo caso omiso del ordenamiento jurídico, no he podido por menos -creo que en el subconsciente del escritor, e incluso en el consciente, también anidan estos pensamientos- que establecer una estrecha analogía, aunque de signo inverso, entre ese ayer vivido en la capital catalana y los acontecimientos de hoy en esa misma comunidad. Muchas preguntas se me vienen a la cabeza tras la lectura de esta no ficción:

 ¿Será posible que otra vez volvamos a tropezar en la misma piedra? ¿Para qué sirven las leyes? ¿Se pueden ignorar o respetar a voluntad? ¿El lenguaje en manos de políticos sólo se usa para manipular?

17 comentarios:

  1. Bueno, tengo que decir de entrada que soy muy fiel seguidora de Silva, aunque no siempre me entusiasme su trabajo, este no es el caso; me encanta el libro, llevo años estudiando los años de la Guerra y la postguerra, entrevistando supevivientes, recabando información de todo tipo, tanto de un bando como de otro...solo puedo decir bravo por Silva.

    Un beso.

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  2. Parece un repaso por la historia reciente concienzudo, responsable y fiel

    Reseña perfecta para animar a la lectura. Un saludo

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    1. Todos los adjetivos que pones le van al libro como anillo al dedo.
      Saludos

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  3. Tengo muchísimas ganas de leer algo de este autor. Tengo desde hace tiempo su "Música para feos" y aún no le he metido mano y este libro me llama bastante la atención, de hecho lo tengo en mi lista de pendientes. Tras leer tu reseña tengo aún más ganas de leerlo, lo único que no me ha hecho gracia es lo de mantenerse neutral, como tú dices, España es un país de extremos y soy de la opinión que esto de la Guerra Civil los grises no me valen y es algo parecido a lo que me ocurre con Javier Cercas que también es muy de grises. Pero claro, si se quiere vender bien el libro, es mejor no meterse en camisa de once varas. De todas formas, tengo ganas de leerlo. Un saludo!

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    1. Pues yo estoy con Silva en que lo importante es tener la cabeza fría y no dejarse llevar por la pasión que con frecuencia peca de irracional. El general Aranguren permaneció fiel a la República porque su mente le dijo lo que debía hacer: estar al lado del gobierno legalmente constituido, de las leyes y ser fiel a los juramentos dados. Por eso yo creo que no hay que dejarse llevar por la pasión que siempre se va a los extremos.
      Pienso además, y así lo digo en la reseña, que Silva al mantenerse neutral se la juega; vamos que seguro que pierde más de un lector por el camino porque aquí ya sabes cómo somos.
      Besos

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  4. Es un autor que tengo pendiente des de hace demasiado. Me gustaría empezar por ?música para feos' a ver si me gusta.
    Un beso ;)

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    1. Precisamente, Natàlia, "Música para feos" que quieres tú leer, yo no lo he hecho. Esperaré a leer tu reseña para ver si me merece la pena.
      Un beso

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  5. Tengo muchas ganas de leer este libro,per como lo tengo para la tertulia del instituto, esperaré a que se acerque la fecha para que no se me olvide.
    Magnífico tu análisis como siempre.
    Un beso.

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    1. Desde luego, Rosa, para una tertulia y más si es entre compañeros de trabajo, el libro se presta mucho. Es un buen trabajo de investigación excelentemente presentado. Cómo lo vais a comentar en septiembre, próximo ya ese 1-O promovido por las bravas, entiendo que Silva os va a dar mucho juego. Ya te digo, a Lorenzo Silva le alabo sobre todo la oportunidad de la obra. Espero y deseo que no estemos llegando todos un poquito tarde.
      Besos

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  6. Ya he mostrado mis simpatías por Lorenzo Silva en alguna ocasión. Es un estupendísimo escritor. Sería una pena que se le encasillase en un autor "de la Guardia Civil", como he oído alguna vez. Su serie de Bevilaqua/Chamorro es espectacular, pero no queda ahí.

    Me ha sobrecogido "Carta blanca" y me parece una joya "Música para feos", de la que habláis más arriba. Respecto a esta novela, siento no haberla leído aún, me tienta, lo haré pronto. Me gustan estas historias de personas que van a perder porque a la lealtad y a la dignidad no se puede renunciar. En tiempos de chaqueterismo camaleónico, es preciso recordar estas historias.

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    1. Me encantará leer tu reseña sobre esta novela, pues en mi opinión es una obra bastante distinta de todo lo escrito por Silva anteriormente. A ver qué te parece.
      Un abrazo

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    2. Le tocará este otoño. De momento sigo con el verano Aramburu, voy por la quinta. Y luego está "La montaña mágica", que aún no he leído y un par de policiacas de Domingo Villar. Y temo que el curso empieza en tres semanas, y otra vez trabajo, trabajo, trabajo... Pero Lorenzo Silva me interesa mucho y este libro en concreto muchísimo.

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  7. Un autor muy de mi gusto del que me leído bastante de su obra. Ahora, gracias a tu reseña laboriosa, se añade otra más a mi lista de promesas lectoras.
    Este periodo histórico siempre me atrajo y me atrae y la forma objetiva de narrarlo, donde el concepto de buenos y malos se difumina, para dejar personajes desnudos de circunstancias.
    Creo que Silva me volverá a sorprender.
    Un abrazo Juan Carlos.

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    1. Sabía yo, Javier, que este libro pasaría a tu lista de promesas lectoras pues te recuerdo en la Feria del Libro de Madrid 2016 haciendo cola ante la caseta donde Lorenzo Silva firmaba sus libros. Además creo que esta documentada crónica de lo que sucedió en Barcelona -y por ende en toda Catalunya- el 19 de julio de 1936 es, hoy más que nunca, necesario conocer.
      Un fuerte abrazo

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  8. hola! cada vez que te visitamos nos hacemos mas inteligentes porque salimos instruyéndonos mejor de algo o llevándonos un autor, gracias! saludosbuhos.

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    1. Desde luego sois amabilísimas, amigas búhas.
      Un beso

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