19 feb. 2017

Edna O'Brien: "La chica de ojos verdes" y "Chicas felizmente casadas" (vol. II y III de "La trilogía de Kate y Baba")

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"No paraba de pensar en todo lo que tienen que aguantar las mujeres; y no me refiero solamente a lavar pañales o a que no les esté permitido ser juezas de un tribunal, sino a lo que yo estaba sufriendo en aquel momento: que te hurgasen, que te sondeasen, que te hiciesen daño. Y no sólo durante las visitas médicas; también en la noche de bodas, cuando la mujer se mete en la cama con el hombre al que ama. Ay, Dios (que no existes), tú odias a las mujeres, de lo contrario las habrías hecho distintas. Y tú que desairaste a tu madre, Jesús: tú las odias aún más. Siempre vagabundeando con una panda de tipos, pescando y dando sermones en el monte; para ti las mujeres como si no existieran." (“Chicas felizmente casadas”, pág. 119)

La cita anterior creo que resume con bastante fidelidad la intención de la autora: denunciar en tono distendido los elementos que desde hace milenios oprimen a la mujer. Denuncia de alcance universal al haber sido utilizados como instrumentos de dominación sobre el 51% de la población.

oooOooo

Leí con mucho gusto la primera entrega de “La trilogía de Kate y Baba” (leer reseña aquíque como allí digo me parece una novela de iniciación a la edad adulta de categoría. Finalizaba la misma con una huída, una escapada, una salida de la casa familiar hacia la gran ciudad donde estas dos 'chicas de campo' –Kate y Baba- podrían dar más cuerda a su libertad como personas.


Si en la primera entrega de la trilogía se narraba la iniciación de las dos amigas en el mundo de la gran ciudad, ahora en "La chica de ojos verdes", Kate va a tomar definitivamente decisiones que caracterizan a los adultos: romperá las amarras que la unían aún a sus orígenes campestres, resistirá con heroicidad los embates de la iglesia irlandesa que a través del párroco de su pueblo e incluso de un obispo pretende reconducirla y llevarla de nuevo al redil de la bovina conformidad en que siempre habían estado las mujeres, decidirá libremente unirse sin casarse a un hombre separado que casi le dobla en edad, resolverá incluso explorar nuevos horizontes abandonando Irlanda... En definitiva, Caithleen se ha hecho mayor y conoce la felicidad y el dolor de serlo. ¿Y Baba? Pues sencillamente en esta novela Baba queda relegada a un segundo plano, apareciendo en el relato sólo como asidero de una Kate que por momentos está muy perdida en ese mundo de mayores en el que no todo es de color de rosa. Baba es la seguridad que Kate siempre tiene a mano, es quien le recuerda verdaderamente quien es y de donde procede.

Es en el tercer y último de los relatos, “Chicas felizmente casadas”, en el que Baba reaparece ocupando un puesto central en el desarrollo de la trama. La vemos como un personaje ‘feliz’ dentro de lo que es la dureza de la vida para una mujer casada irlandesa por muy liberada que pretendiese estarlo o lo creyese ella misma. La clave de su supervivencia la encontramos en una frase que aparece al final de la novela: “La ignorancia es la felicidad.” Sí, en efecto, de este desigual par de niñas que correteaban juntas en la primera novela la que está más preparada para sobrevivir, aunque claudicando, naturalmente, es la más inculta, la menos inocente, la más primitiva en su concepción de la vida, la menos civilizada, la más sufridora pese a su vocinglera denuncia de la opresión. O sea, Baba: “Ay Señor, que todas las riñas y las palizas y las mentiras y la amargura hubiesen quedado reducidas a eso: a la mirada suplicante de Frank, a su dependencia de mí, igual que un perrillo…("Chicas felizmente casadas" pág. 174)

Las 3 novelas coinciden en tema y estructura. En las tres entregas las dos amigas sienten que se asfixian, razón por la que desean salir, escapar: del pueblo y del colegio de monjas, en “Las chicas de campo”; de Irlanda hacia Inglaterra en “La chica de ojos verdes”; y por último en “Chicas felizmente casadas” de la férula de sus maridos respectivos. Constantemente estas mujeres quieren ser ellas mismas lejos de su familia, de su patria, de sus maridos e incluso de sus propios hijos. Tal deseo de independencia expresado con tal libertad literaria no podía en los años 60, cuando salen las novelas a la luz, causar más que escándalo.

Estructuralmente Edna O’Brien construye unas novelas poco complicadas, si bien de las tres es la última la que más avances tiene en este aspecto. Así, aunque la linealidad discursiva es común a todas ellas, “Chicas felizmente casadas” presenta dos relatos en contrapunto: el de Kate narrado en una 3ª persona objetiva, y el de Baba narrado por ella misma en 1ª persona. Es esta narración de Baba la que en el epílogo dará al lector cumplida cuenta de todo lo acaecido en los trece años transcurridos desde el último capítulo hasta ese momento. La diferencia cultural que existe entre las dos amigas se explicita en la distinta manera que tienen una y otra de presentar la narración. Baba es más directa, más coloquial, llegando hasta a interpelar directamente al lector buscando su complicidad (“Porque, para seros sincera, no era plato de gusto tener que llamar a un conocido en mitad de la noche (pág. 52). Kate, por su parte, se mueve más en un nivel culto que evoluciona hacia el egoísmo individualista marcando distancias con el lector: “Era la primera vez que se reconocía a sí misma su mezquindad, la primera vez que se percataba de que su interés hacia los demás venía dado únicamente por sus propias necesidades, y con amargura se acordó de aquella niña, ella, que antaño había llorado cuando un jornalero se clavó una horqueta en un pie. Era como si el descubrimiento de los placeres mundanos hubiese despertado su ferocidad.” (pág. 152).

En "La chica de ojos verdes" la narración corre de cuenta de Kate que la hace en primera persona. Esta novela contiene menos ejercicios de estilo aunque también los haya como se ve en esos compuestos léxicos: "Qué lozanía la tuya, adoro tus mejillas-de paseo-en-bici-por-la-carretera-de-circunvalación.", algo evidentemente novedoso estando como estamos tan sólo en 1962.

Superación de la novela sentimental
Tomándola aisladamente, el lector siente la tentación –así al menos me ha sucedido a mí durante una parte del tiempo dedicado a su lectura- de clasificar "La chica de ojos verdes", sin afán peyorativo alguno, dentro de la tendencia narrativa de novela romántica o sentimental dado que fundamentalmente trata del proceso de enamoramiento de la joven e insegura Kate del seguro Eugene Gaillard, un hombre separado 15 años mayor que ella, protestante y director de cine. Dados los años en que el relato vio la luz, los sesenta, mientras lo leía evoqué el enorme prestigio que en España, sobre todo entre las mujeres, tenían por aquel entonces las llamadas novelas del corazón, en especial las escritas por Corín Tellado y Carlos de Santander. Recuerdo que rara era la semana en que mi madre o alguna de mis tías no compraban en el puesto de periódicos (¡sí, entonces se compraba diariamente el periódico!) algún título de uno de estos dos autores [a esta clase de 'literatura de kiosko' en España presto atención en una entrada de este blog. Verla aquí]. Se las consideraba literatura de baja calidad -subliteratura, se decía- y se las despachaba con el -ahora sí- despectivo sintagma de "literatura para mujeres", como si en verdad existiese una clasificación literaria en función del sexo de los lectores, algo en lo que personalmente no creo; igual que no comparto la idea, tan querida por las compañías editoriales, de literatura para jóvenes versus literatura para adultos. No, en mi opinión sólo hay buena o mala literatura y poco o nada tienen que ver en ello los asuntos de que traten las narraciones: bélicos, amorosos, sociales, sobre la conquista del oeste americano, policiales, de aventuras...
Edna O'Brien, "Las chicas de campo", La trilogía de Kate y Baba, "La chica de ojos verdes", "Chicas felizmente casadas"Así como con el paso de los años parece que las novelas de investigación (thrillers, detectivescas, suspense, policíacas...) salieron, gracias a autores como Hammet o Chandler, del pozo del descrédito subliterario en que los popes de la literatura las tuvieron durante décadas. yo pienso que a Edna O'Brien le cabe el gran honor, junto a otras mujeres escritoras, de haber propiciado el cambio de percepción ante una narrativa, muy diferente a la calificada de 'femenina', que habla sin cortapisas ni autocensuras de asuntos que de verdad importan a las mujeres. 

Es precisamente en la segunda entrega de la trilogía en la que la escritora irlandesa sabe conducir al lector (por el asunto tratado, creo que ella está pensando más en lectoras que en lectores) del manido terreno de la novela rosa, sentimental, romántica o del corazón (la denominación que se le dé no es importante) al de la novela feminista propiamente dicha. Así al tiempo que utiliza expresiones tópicas de la literatura de romance: “Pero a ti te gusta instruirme -protesté-. Me dijiste que te gustaba. Algunas chicas no se dejarían, pero a mí no me molesta que me hables de la Edad de Hielo, de la evolución, de la autosugestión y del afán de lucro" cual si de una mujer sin personalidad alguna se tratase y humillarse ante el hombre nada significase si al final se logra su amor, cuando éste se convierte en acto, mientras que la novela del corazón de la época se contentaba con quedarse en la mera insinuación, Edna O'Brien salta esa línea roja y encara el erotismo directamente, sin ambages: 
"El primer empujón dolió, pero aquel dolor me sirvió de estímulo, y, para mi gran sorpresa, seguí lamiéndole el hombro desnudo.
Dejé escapar un gemido, pero él me besó para ahogarlo y me mantuve tranquila, acariciándole las nalgas con las plantas de los pies.
Dejé escapar un gemido, pero él me besó para ahogarlo y me mantuve tranquila, acariciándole las nalgas con las plantas de los pies." (pág. 164).
La condición femenina.
Estamos en los años 60, cuando los anticonceptivos orales que tanta libertad darán a las mujeres no están aún muy difundidos. Por ello en la novela sentimental del momento aparecían, como consecuencia del sometimiento de la mujer a la naturaleza, asuntos tenidos por propiamente femeninos: los embarazos ciertos, el miedo a los mismos, la aceptación de la inminencia de ser madre como consecuencia lógica de la práctica sexual... Todo esto también está en esta novela, pero vemos en Edna O'Brien a una mujer que se rebela contra esta idea y comportamiento femeninos. Y esta actitud rebelde de la escritora fue un motivo de escándalo más para la sociedad que leía sus escritos. Y es que si ya era escandaloso abordar la intimidad de la pareja con un vocabulario directo, no lo era menos la desacralización del mundo femenino, del eterno femenino, del secreto mundo de la mujer que la escritora expone sin ninguna hipocresía: "No experimentaba placer, sino apenas la extraña satisfacción de estar haciendo lo que estaba predestinada a hacer. Mi mente repasaba bobadas sin importancia. Pensé: "Así que ya está; he aquí el secreto que tanto temía y anhelaba... El perfume, los suspiros, los sostenes morados, los bigudíes antes de acostarme, las ginebras con tónica, los collares: todo para esto. Se me antojó como algo cómico, y hermoso."” (pág 164).

⧫ Violencia machista. 
Este miedo secular de la mujer a las consecuencias derivadas de sus actos lo volvemos a encontrar en “Chicas felizmente casadas” en la persona de Baba que ‘felizmente’ casada con Frank Durack al quedarse preñada deberá confesar su desliz al marido al que teme más que respeta. En este tercer relato las dos amigas  siguen en contacto y sirven, la una a la otra, de paño de lágrimas ante los problemas en sus relaciones maritales. Como ya he dicho al principio Baba, la menos dotada intelectualmente, es quien mejor sabe navegar por las dificultades.  “Millones de mujeres reciben golpes a diario, y yo una vez incluso me vi obligada a desnudarme —con el beneplácito de mi marido— porque tres amigotes suyos habían apostado a que no tenía ombligo.” (pág. 35)

⧫ El humor 
Es una de las armas que las dos amigas, Baba y Kate, utilizan para sobrellevar con más o menos fortuna la vida que les ha tocado. Es un humor crítico que toca aspectos de todo tipo: sociales, políticos, religiosos, sexuales…
➟ “—Ésa nunca estuvo muy centrada —comentó el primo Andy—, todo el día con los libros y hablando con los árboles. La madre la tenía muy mimada…
—Ay, su querida madre, qué señora —exclamó Jack Holland, y mientras ponía por las nubes a mamá, los otros dos empezaron a criticar el retrato de Eugene que había encima de la chimenea.
—Fíjate en la napia. ¿Te has dado cuenta? Los de su calaña son los que muy pronto gobernarán este puñetero país —dijo Andy, y añadió—: Qué puta lástima, por Dios bendito; echar a perder así a una chiquilla…
Yo pensé entonces que se habrían llevado una gran decepción de haber sabido que aún no me había seducido, a pesar de que habíamos dormido dos noches en la misma cama
.” (narra Kate en “La chica de ojos verdes”, pág. 144)
➟ Ay, estos irlandeses: especialistas en batallas, asedios y masacres, pero desastrosos en la cama. De todos modos, me lo veía venir. Eso lo hizo cien veces más apetecible que a la mayoría de los depredadores con los que había salido anteriormente, que esperaban que yo les pagase el cine, me violaban en la última fila y luego se me metían en casa a zamparse mis latas de judías y, para colmo, exigían una sesión de sexo sorprendente y novedoso, sin importarles un bledo que me quedara embarazada, porque, claro, a ellos les gustaba natural, sin impermeable.(Habla Baba en “Chicas felizmente casadas”, pág. 6)
⧫ Enfrentamientos sociales y culturales.
El humor y la ironía son los recursos más utilizados para mostrar estos enfrentamientos. Si en la primera de las novelas de la trilogía el choque se planteaba entre el campo y la ciudad, -de ahí el título de la narración, “Las chicas de campo”, que venía a remarcar cómo a los campesinos se les veía el pelo de la dehesa por mucho que intentasen disimularlo-, ahora en la segunda entrega de la trilogía el encontronazo se establece entre clase alta y clase baja manifestado de diversa maneras: Uno es el que se da en la pareja de enamorados Eugene y Kate (inglés protestante vs irlandesa católica):
Y aun mientras hacíamos el amor recordé nuestras dificultades, los mundos tan distintos y distantes a los que pertenecíamos. Él tan racional, todo cerebro y cordura que a todos conocía, que sabía todo acerca de todo; y yo, tan maleable, temerosa de todo, irreflexiva, alocada (como él decía), criada (de nuevo, según él) «en la ignorancia de la Edad de Piedra y la barbarie religiosa». (pág. 199)
A esta "Edad de Piedra" aludida por Eugéne pertenecen lógicamente “Estas chicas de campo… Recién salidas de la ciénaga, - dice Simon, un poeta amigo de Eugène-, y todos los paisanos y familiares de Kate que en  “La chica de ojos verdes” harán lo imposible para que la chica no se vaya con el separado protestante inglés:
Body irrumpió como Pedro por su casa. Sacó una botella de whisky de la vitrina y empezó a beber a morro. En realidad era orina de vaca que Eugene debía llevarle al veterinario ese mismo día. Tras el primer sorbo, arrojó la botella al suelo y fue a la chimenea a escupir lo que tenía en la boca. (pág. 171)
Por su parte, en el tercer relato estamos ante un enfrentamiento de clase marcadamente nacionalista: ingleses, superiores; irlandeses, inferiores
—Lo superaremos, remontaremos el bache —dijo, llena de piedad hacia él y hacia sí misma—. Seré mejor persona.
Eugene negó con la cabeza y la miró con gravedad; era la mirada de un sepulturero.
—Sabes que no. Llevas las mentiras en la sangre, como los rastreros lacayos de tus antepasados.
" (pág. 31)
Entre los iguales, -Kate, Baba y su marido Frank- el choque que existe ahora entre Frank y Kate se da por tener ella estudios universitarios y él no:
Hubo una discusión. En realidad fue entre Durack y ella, Kate con sus odas de Keats y él con la escopeta cargada por no tener estudios universitarios. (pág. 180)

Una novela muy literaria
Edna O’Brien esparce literatura por sus novelas hasta anegarlas de ella sin llegar a asfixiar al lector. Las referencias, citas e intertextos surgen de manera natural tanto en “La chica de ojos verdes” como en la última de las narraciones. El propio título de la segunda entrega se inspira en el poeta español Lorca (“Me leyó unos poemas de Lorca; no entendí nada, pero los leía muy bien.”). Pero es un verso de W. B. Yeats, el poeta irlandés más querido por la escritora, el que utilizará para cerrar la segunda de las novelas: “-‘Una piedad inefable se esconde en el corazón del amor’ —dije, achispada a causa del whisky, tratando de hallar consuelo en las palabras”. Ya antes en este mismo relato O’Brien ha aludido a Patrick Pearse, poeta, escritor, profesor, nacionalista y héroe político irlandés, ejecutado por los ingleses tras el levantamiento de 1916.

"Las horas", Meryl Streep
Pinchar en la imagen para acceder a una reseña 
del blog que habla de Virginia Woolf
En las dos novelas hay frecuentes alusiones a Scott Fitzgerald cuyas novelas presentan atmósferas sociales que estas dos jóvenes desearían vivamente respirar. También el conocimiento o no de los autores marca la diferencia cultural entre ambas: —Ya sabes lo que decía Scott Fitzgerald sobre las cosas que pasan a las tres de la mañana… Le di de su propia medicina.” (habla Baba en “Chicas felizmente casadas”, pág. 52). La novela anterior se enmarca en la narrativa de este autor norteamericano de ascendencia irlandesa:
Era un libro precioso, aunque triste. Se llamaba ‘Suave es la noche’. Me saltaba la mitad de los párrafos, ansiosa por leerlo deprisa, porque quería descubrir si el protagonista dejaría o no a la mujer (“La chica de ojos verdes”, pág. 3)
Pero sin lugar a dudas es la literatura de Virginia Woolf y de otras mujeres que lucharon y escribieron reivindicando un lugar digno para la mujer en el mundo de hombres que les había tocado vivir la que más presente está en toda la trilogía en general y en estas dos novelas en particular. La figura de la autora del grupo de Bloomsbury y en especial su novela “La señora Dalloway” he creído verla en las descripciones que hace de la embotadora cotidianidad que les tocaba vivir a las mujeres de esos años 60:
Raras veces hablaba con las vecinas. Y no era de extrañar: casi todas eran amas de casa que por las mañanas salían a la puerta a decir adiós a sus maridos, a las once hacían la compra, coleccionaban los tulipanes de plástico que incluían los tambores de detergente, y dirigían cartas al gobierno del condado para solicitar que talasen los árboles de la calle. Estaban convencidas de que los árboles provocaban asma, e insistían en que ella también escribiera para solicitar la tala. ¿Cómo sobrevivían todas esas mujeres?(“Chicas felizmente casadas”, pág. 18)
Una cotidianidad reducida a la casa, sus maridos e hijos: 
Anticipó su jornada: cuatro horas de trabajo, el insoportable efluvio de los productos de limpieza, la estupidez de la suciedad, ropa arrugada, el pánico en los rostros de los clientes que habían perdido el resguardo seguido del alivio al reconocer sus prendas; tomaría un almuerzo de dos chelines con nueve peniques, daría el paseo diario junto al Támesis, que con seguridad arrastraría zapatos viejos y olvidados (¿por qué siempre zapatos sin pareja?) y maderos húmedos y anticonceptivos usados, palomas grises y negras y blancas que, ávidas de alimento, picotearían el semen desechado en las márgenes embarradas; y a las cuatro recogería a Cash de la escuela, lo llevaría al parque para que se montase en los columpios y luego a casa a cenar. Otra noche más(“Chicas felizmente casadas”, pág. 155)
También la sombra y la figura de Sylvia Plath (de su novela poética "La campana de cristal" tengo reseña hecha en el blog. Pinchar aquí) está muy presente en estas narraciones, en especial en la tercera, con mucho la más redonda, la más lograda de todas ellas. La he percibido en las visitas de Kate al psiquiatra y en la opinión que a ella le merecen los tratamientos médicos prescritos:
Cada semana él les obsequiaba con pastillas y con cincuenta minutos de solaz. Eso prolongaba su embotamiento y les permitía subir y bajar de autobuses, sacar al perro a pasear y acostarse por las noches libres de la tentación de bajar con una almohada a meter la cabeza en el horno comprado a plazos(“Chicas felizmente casadas”, pág. 121)
Final
Pinchar en la imagen para acceder a la reseña 
del blog que habla de Sylvia Plath
Para finalizar quiero remarcar que estas tres excelentes novelas suponen, en mi opinión, una marcha ascendente en el proceso de resituar a la mujer en el mundo. En este sentido yo las calificaría de novelas feministas en un sentido pleno. Y al decir pleno me refiero a que no se sitúan, como muchas veces he observado en otros relatos así considerados, dentro del campo de exclusión del hombre, dado que las mujeres que aquí se muestran no niegan al otro sexo sino que desean estar con él en un mismo plano de igualdad; aspiran a no ser vapuleadas de palabra y/u obra por sus compañeros; desean ser respetadas en sus decisiones por sus compañeras de sexo; anhelan con toda su alma que las religiones dejen de controlar sus acciones; quieren disfrutar de la vida en todos los sentidos -el sexo es uno más entre ellos, no el único, pero sí muy importante-; esperan no ser tomadas por locas y/o desequilibradas sólo por el hecho de demandar sus derechos y hacerlos efectivos libremente; confían en que la idea que sus compañeros tienen de la práctica sexual no sea restrictiva sino que incluya el cariño, las caricias, etc.; viven con la confianza de que la vida no se les agote con la procreación, que los hijos no les supongan un punto final... Sí, efectivamente, todo esto aparece en "La trilogía de Kate y Baba" contado con un estilo suelto, agradable, fácil de leer, y al tiempo con una altura en la presentación de los asuntos muy pocas veces alcanzada. Unas novelas, pues, muy, muy recomendables.

13 feb. 2017

Libros directos al corazón: "Una temporada para silbar" de Iván Doig

17 comentarios:
Carmen Forján desde el grupo de Facebook 'Tarro - Libros 2017' que administra propuso, coincidiendo con la festividad de San Valentín, la iniciativa "Libros directos al corazón". Consiste esta iniciativa en recomendar hoy un libro que nos haya emocionado por lo que fuera: la dureza o dulzura de su historia, la abnegación de los personajes, la presentación de un mundo que desaparece, el lenguaje utilizado... Cualquier aspecto que haga que ese libro nos parezca recomendable para otras personas.



Yo me apunté pronto a la iniciativa, pero la elección de un solo título no me ha resultado sencilla. Son muchos los libros que me han emocionado, muchos los libros que me gustaría recomendar..., pero las normas son las normas. Total que me puse a rebuscar en mi memoria y de ella entresaqué cinco candidatos. Vueltas a leer las reseñas que hice sobre ellos o las pestañas y anotaciones de aquellos que no pasaron al blog, he elegido el que a continuación os reseño. Se trata de una novela del escritor norteamericano Iván Doig del que, al volver a él con esta iniciativa, me entero que falleció el mes de abril del año 2015. Cuando leí por vez primera esta estupenda novela, febrero de 2012, tal suceso aún no había ocurrido y parecía que el escritor de Montana (USA) nacido en 1939 nos acompañaría durante bastantes más años de los que al final han sido. En fin, la vida es así. Sirva, pues, esta revisita a una de las dos novelas que en España se han publicado de las dieciséis que forman su Obra (el otro título también publicado en España por Libros del Asteroide es "Verano en English Greek") de sentido homenaje a este autor poco conocido en nuestro país.

A mí "Una temporada para silbar" me enamoró por la sentida muestra de afecto que su lectura da ante un mundo en desaparición: el de las escuelas rurales que van siendo cerradas en casi todos los países por resultar antieconómicas siendo sustituídas por concenttraciones escolares en poblaciones más grandes.

La reseña que a continuación reproduzco la publiqué en el blog el 14 de abril de 2012 cuando "El blog de Juan Carlos" daba sus primeros pasos en plan serio. He suprimido en esta reproducción algunos datos que sí que incluía en la original y que en mi opinión son una auténtica muestra de spoiler. Por entonces no controlaba debidamente la dosis que debía contener una reseña para incitar a la lectura sin estropear el deleite de la misma.

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“Una temporada para silbar” es una agradable historia en la que no pasa nada más allá de lo normal en cualquier vida: hombre viudo [Oliver Milliron], para más inri agricultor, con tres niños a su cargo [Paul. Damon y Toby] toma a su servicio una ama de llaves [Rose Llewellyn] también viuda, quien en su solicitud de empleo explicitaba que no sabía cocinar, justamente lo que más necesitaría la familia que decide tomarla.

Rose llega a la pequeña localidad de Montana (Marías Coulee) acompañada por su hermano Morris Morgan quien, cuando la maestra del pueblo [Srta. Trend] se fugue con el predicador, se hará cargo de la escuela unitaria. Morris es un sabelotodo que encandila a los niños y también a los mayores. Entre las muchas cosas que les enseña está la astronomía, pues no en balde estamos en 1910 y el cometa Halley está a punto de llegar. Con tal motivo prepararán “la noche del Cometa”, una jornada en la que homenajearán a tan ilustre visitante. La actuación “armónica” (concierto a base de armónicas) tendrá lugar ante los ojos del inspector educativo que emitirá un informe sobre la escuela, el maestro y especialmente sobre Paul, un niño de altas capacidades.

Todo discurre plácidamente durante ese curso de 1909-1910: Paul, el narrador del relato, -y ahora en 1957 inspector escolar encargado de dar la noticia de la supresión de las escuelas unitarias-, recibe clases particulares de latín fuera del horario escolar; su hermano Damon es un fan de los deportes y colecciona recortes de noticias deportivas; el menor de la familia, Toby, es un niño que adora a Rose; George y Rae son vecinos y cuñados de Oliver; etc. Y así hasta que surge el amor entre Rose y Oliver, quienes deciden casarse. Paul descubrirá que Rose esconde un secreto que no ha confesado a nadie. Todos (Paul, Morris y Rose) deciden guardar silencio para que la felicidad entre Oliver y Rose pueda mantenerse. Sólo Morris, cuñado de Rose,  abandonará Marías Coulee. Y Rose por fin entrará en la cocina.

Como se ve, todos han de renunciar a algo:  Morris a Rose con la que tuvo más que amor fraterno, Rose a su independencia culinaria y Paul a lo que su condición de hijo hasta ahora le había exigido respecto a su padre: no ocultarle nada.

La novela en sí remitiéndonos exclusivamente al ámbito literario es un homenaje al escritor norteamericano Mark Twain que nació con el Cometa y murió 74 años después con la siguiente venida de Halley en 1910.

Lo mejor: Se lee muy bien, con facilidad. Es más crónica costumbrista que otra cosa al mostrar la vida rural de la América profunda a inicios del siglo XX.

Lo menos buenor: La única complicación de la trama se resuelve en apenas 20 páginas de las 345 que forman el volumen.

7 feb. 2017

Edna O'Brien: "Las chicas de campo" ( 'La trilogía de Kate y Baba' vol.1)

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La autora
Edna O’Brien es una escritora nacida en 1930 en Tuamgraney, County Clare, Irlanda. Diplomada en Farmacia por la Universidad de Dublín, trabajó un tiempo como boticaria, profesión que abandonó al casarse en 1954.Trabajaba como lectora de originales en una editorial cuando le propusieron que escribiese algo. Inspirándose en su propia vida (padre alcohólico, estricta educación católica, sociedad cerrada y muy conservadora…) se dio a conocer como escritora en 1960 con una novela, “Las chicas de campo”, que causó un verdadero escándalo; tanto, que el párroco de su localidad quemaría públicamente varios ejemplares de la misma.

"Las chicas de campo", novela irlandesaEdna O’Brien en sus obras se rebela contra la opresión y dependencia masculina de las mujeres de su tiempo. La represión en los años cincuenta y sesenta era fortísima en las zonas rurales, razón por la cual Edna, dotada de una gran inteligencia, abandonará su localidad natal para ir a estudiar a Dublín, donde la libertad era mayor.  Esta y otras experiencias son ficcionalizadas en “The Country girls” (1960), novela que no sería traducida en España hasta el año 2013. Junto con las dos siguientes, -“Girl with Green Eyes” (1962), primero publicada como “The Lonely Girl” traducida al castellano en 2014 con el título de “La chica de ojos verdes”; y “Girls in Their Married Bliss” (1964) traducida al castellano en 2014 como “Chicas felizmente casadas”- forman la trilogía denominada “La trilogía de Kate y Baba” que le dio fama mundial. Inició así Edna O’Brien una carrera como escritora de novelas, teatro y también de guiones de cine para la adaptación de algunas de sus obras: Retorno al pasado (I Was Happy Here, 1966), Tres no caben en dos (1969), Salvaje y peligrosa (1972) protagonizada esta última por por Elizabeth Taylor, Michael Caine, y Susannah York.  

Ver las tan tardías fechas de traducción al castellano y su publicación en España no deja de ser sorprendente en escritora de calidad contrastada muy valorada por autores tan importantes como Philip Roth, Alice Munro, John Banville o Samuel Beckett. El olvido y nuestra pertinaz dejadez deben de haber sido los responsables de esta demora porque si bien es cierto que el franquismo impidió la publicación de las novelas en los años 60 dadas las fuertes críticas hacia la Iglesia católica y la enérgica denuncia que la novelista hace del ostracismo en que sociedades como la irlandesa y la española tenían a la mujer, la pregunta es por qué desde 1975, año en que Francisco Franco murió nadie hasta 2013 se interesó por estas novelas parangonables hoy a las de Elena Ferrante, J. R. Moehringer e incluso los relatos cortos de Raymond Carver.


“Las chicas de campo” 
La historia presenta la vida de unas chicas campesinas deseosas de salir del ambiente oscuro y represivo que viven en su pequeña localidad, muy mediatizadas por la vigilancia de los adultos y por los estrictos postulados de la iglesia católica.  

"Trilogía de Baba y Kate"Estamos ante una historia de iniciación, de entrada en la vida adulta de dos chicas, Caithleen y Baba, que se organiza en tres partes: La escuela (niñez), el convento de monjas (adolescencia) y Dublín (ingreso en la edad adulta).

Caithleen,trasunto de la autora cuya biografía inspira el relato, pierde pronto a su madre a la que adoraba quedando bajo la autoridad del padre, un alcohólico irrecuperable. Por este motivo, la madre antes de morir dispuso que Caithleen fuese acogida por la familia de Baba, su amiga desde la escuela. Los Brennan, padres de Baba, la reciben como a una hija más. Gracias a su gran inteligencia la maestra del pueblo, la señorita Moriarty, solicita una beca para que la niña pueda ir a estudiar el bachillerato a un colegio de monjas. Baba, que es menos aplicada y estudiosa que ella pero cuyos padres tienen dinero suficiente, también irá allá  estudiar. La vida en el convento de monjas es terrible: oración, castigos, interminables horas de estudio… La atrevida Baba, tras varios años de estancia allí, dispondrá que ya es hora de acabar con la tortura, Así que ambas harán lo posible por ser expulsadas, algo que consiguen rápidamente. A partir de ese momento sin haber finalizado los estudios y habiendo perdido la beca,  las dos amigas que no quieren retornar a su vida de chicas de campo irán a Dublín donde Caithleen trabajará en el ultramarinos de los Burns para poder pagarse el alojamiento y sus estudios. Tienen ya 18 años y comienzan a flirtear con chicos y hombres a los que Baba, muy osada, conoce y saca todo lo que puede aunque ello conlleve ciertas concesiones físicas. Caithleen desde el pueblo está enamorada del Sr. Gentleman hombre mucho mayor que ella, casado y con varios hijos. En Dublín, Gentleman la visita y tienen pequeños pero ilusionantes escarceos amorosos a la espera de una semana de vacaciones en un hotel. Caithleen aprende que no hay que fiarse de la gente pues a veces prometen lo que no pueden dar.

Estamos ante una novela que se deleita en el costumbrismo. Lo vemos en los personajes:  
  • Bridget Brennan (Baba) y Caithleen Brady, las dos amigas que protagonizan el relato;  
  • Los señores Brennan, padres de Baba; 
  • Molly,  una criada de los Brennan de dieciséis años procedente de una pequeña granja perdida en medio del campo; 
  • La maestra, la señorita Moriarty;  
  • Hickey, el mozo que ayudaba en todo a la madre de Caithleen, dado el abandono en que la tenía su marido, un alcohólico y un bala perdida que lleva la casa a la ruina; 
  • Jack Holland, que lleva el comercio del pueblo;
  • El rico señor Gentleman
  • Las estrictas monjas del convento al que van a estudiar finalizada la escuela;
  • Los típicos adinerados hombres dublineses que pretenden aprovecharse de la supuesta inocencia de las dos amigas…
Pero también hay costumbrismo con un evidente halo de nostalgia en la descripción que hace la autora de los hermosos paisajes rurales que las dos chicas deben dejar atrás para poder respirar y gozar de la libertad que encontrarán en la gran ciudad, a pesar de la vorágine que ésta encierra:
El campo:
"Al pasar por el maizal más alejado me detuve un momento a contemplarlo. Las espigas estaban altas, maduras, doradas, y las urracas picoteaban los granos que había tirado el viento. Era como si aquel campo irradiara su propia luz. El sol lo iluminaba y las espigas tremolaban con la ligera y áurea brisa. Me senté en la cuneta un rato." (página 60)
La ciudad:
"Tenía la certeza de que aquél era el lugar donde quería estar. Desde aquel momento, anhelaría eternamente el barullo, las luces y el ruido. Había escapado por fin de los sonidos tristes: el de la lluvia solitaria golpeando el tejadillo de chapa del gallinero, el de los gemidos de una vaca parturienta bajo un árbol en mitad de la noche." (página 163)
Del choque campo-ciudad se evidencia el gran amor que Edna O’Brien tiene por el estilo de vida en que creció cuando niña, pero también la certeza de que inevitablemente sus heroínas deben abandonarlo si quieren salir adelante en un mundo que evoluciona a pasos agigantados. Pero tal cosa no es óbice para que la escritora vierta el amor al campo en que se crió en las bellas palabras que utiliza para describirlo :
"Volvimos a casa antes de que anocheciera. Las remotas colinas se antojaban azuladas, y los árboles de los apriscos parecían lilos polvorientos. Los granjeros amontonaban heno en los campos que había junto a la carretera, y unos niños comían manzanas en lo alto de los almiares y tiraban los corazones a la cuneta. Por las ventanillas se coló el aroma del heno, especiado y penetrante." (página 70)
Esta, diríamos, ‘alabanza de aldea’ es una constante en el relato. Es uno de los temas de la novela: el choque campo – ciudad en un momento, los años 50, en que la pobreza rural forzó a una migración numerosa a los núcleros urbanos. Al tiempo que las chicas de campo añoran su vida en el pueblo también valoran la libertad de espíritu que les supone alejarse del férreo control que la Iglesia ejercía sobre ellas. En este sentido la segunda parte –la vida de estudio en el convento de las monjas- es  muy reveladora. Y, por último, llegar a Dublín y vivir independientes en una casa de huéspedes donde ya no son controladas por ninguna autoridad paterna, les confiere la libertad absoluta que a partir de este momento deberán de saber administrar correctamente, algo que no es tan sencillo como ellas se pensaban.

Costumbrismo irlandés, novelas de iniciación

Sin lugar a dudas el asunto principal de esta narración es el de la amistad entre estas dos chicas, Baba y Caithleen. Su profunda e intensa relación me ha recordado muchísimo a la de las dos niñas, amigas inseparables, Lenu y Lila de la tetralogía de Elena Ferrante titulada “Dos mujeres” y cuya primera entrega, "La amiga estupenda" comenté en este blog hace ya algún tiempo [leer reseña aquí]. He de confesar aquí que mientras aún no he decidido atacar el resto de libros de la Ferrante (no sé con certeza por qué; quizás porque el volumen leído contiene en mi opinión muchas de las claves que intuyo me encontraré en las siguientes entregas, aunque pueda equivocarme, naturalmente), con la escritora irlandesa no me ha sucedido lo mismo. Actualmente ya llevo mediada la segunda entrega de la trilogía. Y es que en Edna O'Brien he encontrado una mayor belleza, referencias a libros, películas y música que me han gustado y emocionado, y además unos textos hermosísimos dentro de su aparatosa sencillez. 

Algunos fragmentos de la novela
 "Aquel día se había celebrado un mercadillo de pavos, y en las puertas de los comercios había montones de caballos y carretillas. Los jamelgos relinchaban y agitaban la cabeza para entrar en calor, y casi se podía apreciar la transformación de su aliento en remolinos de escarcha. Los escaparates estaban engalanados por Navidad con acebo, botitas para la chimenea y tiras de oropel. No alcanzaba a iluminarlo del todo con la linterna, pero en el interior de las tiendas había vecinas del pueblo comprando botas, camisetas interiores y percal. Me asomé al negocio de la pañería de los O’Brien y vi a la señora O'Brien, bajo la luz de la lámpara, midiendo tela para cortinas. Un aldeano se probaba un par de botas sentado en una silla, y su mujer palpaba para ver si le llegaba el dedo gordo a la puntera."
⇨ "Entonces Baba me dijo que quería hablar conmigo un momento y salimos al descansillo enmoquetado que conducía a los baños para huéspedes.
—¿Me puedes hacer un favor? —preguntó. Me miraba con franqueza a los ojos. Yo era mucho más alta que ella.
—Sí —contesté; y, aunque ya no le tenía miedo, experimenté aquella pesarosa sensación que siempre me asalta cuando alguien está a punto de decirme algo poco agradable.
—¿Puedes dejar de preguntarle a todo quisque si ha leído los Dublineses de James Joyce? ¡A ellos eso les da lo mismo! Han venido para pasarlo bien.
Tú come y bebe todo lo que puedas y que James Joyce se vaya a freír espárragos.
—Joyce está muerto.
—Será posible… Vale, pues mejor todavía, así no tienes que preocuparte más por él.
—Si no me preocupo. Me gusta, y ya está.
—¡Caithleen, por favor, entra en razón!
—No soporto al pelma de Harry. Como me ponga la mano encima, me pongo a chillar.
—No te hará nada, Caithleen. Estaremos juntos todo el tiempo. Piensa en la cena, anda: pediremos cordero con salsa de menta. ¡Salsa de menta, Caithleen, con lo que te gusta!"
⇨ “Para que la vida fuese bella tan sólo había que conocer a las personas adecuadas” 
⇨ “Estaba subiendo la marea, y supe que borraría las huellas de las ruedas y que ya nunca más podría volver atrás para buscarlas”
⇨ “Después, cuando me besó, mi cuerpo se transformó en lluvia”
 Bueno, os dejo porque mientras escribo esto Baba Caithleen me llaman desde las páginas de “La chica de ojos verdes”.

2 feb. 2017

Yrsa Sigurdardóttir - "Mentiras"

15 comentarios:
Una novela entretenida, sencilla, de lectura fácil, que hará las delicias de los aficionados al género del thriller y del suspense, en la que lo bueno prima sobre lo menos bueno que, en todo caso, siempre queda referido a detalles menores poco importantes.

La autora
Yrsa Sigurdardóttir (Reikiavik, Islandia, 1963) es la autora de la serie de novela negra protagonizada por Thóra Gudmundsdóttir ["El último ritual", 2005 -E:2006-; "Ladrón de almas", 2006 -E:2007-; "Ceniza", 2007 -E:2010-; "The Day is Dark", 2008; "Someone To Watch Over Me", 2009; y "The Silence of the Sea", 2011. (las fechas de publicación son las de la aparición de las novelas en Islandia; entre guiones su publicación en España)]. Tiene otras novelas no pertenecientes a esta serie: "Sé quién eres", 2014 ('I Remember You', UK:2012; en islandés 'Ég man þig', 2010); "Los indeseados", 2015 ('The Undesired', UK:2015'; en islandés 'Kuldi', 2012); y "Mentiras", 2017 ('Why Did You Lie?', UK: 2016; 'Lygi', 2014). También es autora de éxito en su país de narraciones destinadas a un público infantil.

En España se han publicado varias de sus novelas pero, como suele ser habitual entre nosotros, de manera desordenada: Da la impresión de que la serie protagonizada por Thóra Gudmundsdóttir no ha tenido en nuestro país la recepción esperada por sus editores pues sólo se han traducido sus tres primeros títulos y sin embargo las tres novelas ajenas a la misma se han traducido todas y han tenido una excelente acogida entre nosotros. 

La Novela
Novela islandesa, Thriller islandés, Novela negra y de suspense, "Mentiras""Mentiras" es una espeie de cierre del tríptico de novelas independientes ambientadas en inhóspitas islas. Para mí ha sido el primer acercamiento a esta escritora islandesa de novela negra. Su lectura me ha satisfecho completamente. Es una narración sencilla, que no exige ningún esfuerzo, pero que atrapa al lector envolviéndole en la tensión característica del thriller y el desasosiego que tan bien sabe transmitir Sigurdardóttir. Un desasoiego que nace al rozar el suspense de la narración la frontera con el terror sin llegar a penetrar en él. Este ejercicio de contención es para mí uno de los grandes aciertos del relato. 

Sinopsis
Tres historias aparentemente sin conexión entre sí acaecidas durante el breve espacio de 10 días de enero de 2014 acabarán confluyendo y dando explicación a una serie de suicidios, desapariciones y descubrimientos de mensajes aparentemente sin sentido. Las historias son las de la policía Nina, cuyo marido Prostur está en coma irreversible tras un intento de suicidio; la del matrimonio de Nói y Vala que en un intercambio de domicilios acaban de volver de un viaje a Florida donde se alojaron en la casa de una pareja estadounidense que en el mismo espacio de tiempo habitó la suya de Reikiavik; y la de un grupo formado por una técnico de telecomunicaciones (Heida), dos operarios (Toti e Ívar) y un periodista (Helgi) que han de pasar un día entero con su noche en un islote accesible sólo con helicóptero para solucionar un problema en el faro que allí hay. La mayoría de los seres que forman estos grupos son esclavos de algo ocurrido hace treinta años cuyo ocultamiento y/o sentimiento de culpa siguen arrostrando.

La autora maneja muy bien los recursos del suspense con los que sabe transmitir al lector el desasosiego preciso y deseado. En todas las historias hay algo oculto que perturba a los personajes: una sombra, una puerta abierta cuando antes estaba cerrada, unos ruidos desconocidos en el piso inferior o superior, unas imágenes tomadas por una cámara sensible al movimiento que graba en una casa supuestamente vacía, unos extranjeros que han abandonado la casa que intercambiaron olvidándose demasiadas cosas, un garaje que mantiene restos de un antiguo taller de bicicletas, un gato inquieto que parece querer anunciar algo, un jefe de policía que elude hablar de lo que sucediera años atrás pese a que él lo investigó, etc.

Las historias las presenta la escritora de manera lineal cada una de ellas, si bien las combina y entrevera en un aparente desorden fácil de desentrañar. Son 35 capítulos más un prólogo. El prólogo, con la visualización desde un helicóptero que se dirige al islote del faro de unos cadáveres en el mar, marca un comienzo impactante que no deja lugar a especulaciones. El thriller lo pone en marcha Yrsa Sigurdardóttir desde la primera línea del relato. El capítulo 35 cumple la función típica de las novelas negras de atar cabos y dar explicaciones (la 'anagnórisis' que dicen algunos), poniendo en negro sobre blanco todo lo que nos ha tenido expectantes durante la lectura.

Lo mejor de la novela es el ritmo que la autora imprime con unos finales de capítulos en suspense, así como ciertas sorpresas y giros en el relato que sorprenden e invitan a seguir leyendo.

Lo peor. Una cierta inverosimilitud en el tratamiento humorístico dado a alguna situación. Me refiero concretamente al momento en que Helgi en el exterior del faro, a cuatro bajo cero, en una noche heladora, comenta que comer al aire libre está bien pues no siempre se le presenta la ocasión de comer al lado de una mujer guapa. Increíble, ¿no?

Ficha de la novela:
Yrsa SigurdardóttirTítulo: Mentiras
Autor: Yrsa Sigurdardóttir
Traductor: Fabio Teixido Benedi
Sello: Reservoir Books
Precio en papel: 20.90 €
Precio e-book: 9.99 €
Fecha publicación: 01/2017
Idioma: Castellano
Páginas: 360
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN papel: 9788416195947
ISBN e-book: 9788416709380
Temáticas: Misterio y suspense, Novela negra y thriller
Colección: Roja y negra
Edad recomendada: Adultos
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30 ene. 2017

Mi primera reseña en "MoonMagazine": Hanya Yanagihara - "Tan poca vida"

22 comentarios:
El blog de Juan Carlos,

Hoy  me he llevado una gran alegría cuando he visto publicada  en la Revista "Moon Magazine" mi primera colaboración.  Hace ya tiempo que leo los artículos que aparecen en la revista que dirige Txaro Cárdenas. Son artículos sobre Cine, Novela, Poesía, Arte, Fotografía, Música... Nada de la actualidad queda relegado u olvidado por esta publicación en la que hay firmas prestigiosas y muy bien informadas: Josevi Blender, Nestor Belda, la directora Txaro Cárdenas, Carmen Pinedo, Manuel Casanova, Pilar Molina, Mavi Gómez, Rosa Berros, José Manuel Cruz, José María García Plata, y muchos otros más que si no escribo sus nombres aquí es por desconocimiento mío pues acabo de llegar a esta 'Luna' y ando aún algo perdido (pido perdón por ello).  Desde aquí os invito a todos a que la visitéis con asiduidad, que os suscribáis por email si no os queréis perder ninguno de sus contenidos..., en definitiva, que la disfrutéis, pues tiene mucho de placer entrar y demorarse en ella.

Hanya Yanagihara, "Tan poca vida", "A little life"Y mi primera colaboración ha sido con la reseña de la novela de Hanya Yanagihara titulada "Tan poca vida". El ejemplar que he leído llegó a mis manos al haber resultado ganador del sorteo que por el 4º Aniversario del blog "Mis lecturas" organizó su administradora, Marina Córdoba. Os diré lo mismo que le dije a ella cuando me comunicó que el premio del sorteo me había tocado a mí, que "Tan poca vida" fue el primer regalo de Reyes que tuve. Que "Moon Magazine" haya aceptado entre sus páginas el comentario que sobre la novela he hecho lo considero otro regalo igualmente. 

Al haberse mudado la reseña de esta novela de "El blog de Juan Carlos" a ese confortable lugar que es "MoonMagazine", os remito a la página en la que se aloja para que la leáis allí [pinchar aquí o en la fotografía anterior para acceder a la publicación]. Pienso que la historia de ese grupo de amigos formado por Jude, Wilem, JB y Malcolm os atrapará y os suscitará una serie de preguntas a las que el propio texto os responderá aunque quizás penséis...  Pero, nada, nada, qué estoy haciendo. Pasáos por "Moon Magazine", leed la reseña de la novela y, seguro, seguro, que, además, no os podréis resistir a leer el resto de los muy interesantes artículos que alberga. 

Cuando hayáis hojeado pausadamente esta Revista comprenderéis que mi alegría no es gratuita. Es un pedazo de publicación, sí señor. Es, como reza su cabecera, "La Revista Lúdico-Cultural de los Lunáticos". ¡Qué alegría formar parte de ese equipo de lunáticos!

25 ene. 2017

Iniciativa Tarro -Libros 2017

23 comentarios:

Desde 2015, Carmen Forján del blog "Carmen y amig@s", organiza esta iniciativa. Nunca hasta ahora me he apuntado por indolencia, olvido o incompetencia mías. Pero este año 2017 me he propuesto inscribirme, y aunque algo justito en el tiempo (hay que apuntarse antes del 31 de enero) aquí estoy.

¿Por qué he decidido apuntarme? Pues simplemente porque me parece algo práctico e indoloro para el bolsillo. Consiste en echar un euro a un tarro, el que cada uno elija, por cada uno de los libros que se lean durante el año en curso. Sólo se podrá abrir, romper, o lo que sea necesario hacer en el tarro pasado el día 31 de diciembre de 2017. ¿Os imagináis el dinero que podréis haber 'amasado' (ja, ja...) durante todo este año lector? Esta es la razón práctica que me impulsa a participar en la iniciativa.

Todos los que estéis interesados en esta simpática y práctica iniciativa, pasáos por el blog de Carmen pinchando en el nombre del mismo que os he dejado más arriba. Allí podréis conocer de primera mano todas las características y obligaciones. Pero, atentos, debéis de inscribiros antes del día 31 de este mes.

Y este clásico recipiente, una hucha como bien veis, será el recipiente donde pondré a buen recaudo el producto de mis lecturas. ¿Os gusta? Algo sencillote, ¿no? En fin, es lo que hay.

23 ene. 2017

"El amor te hará inmortal" de Ramón Gener, divulgador musical.

12 comentarios:
Incluso ahora, a punto de hacer clic en 'Publicar', sigo dudando. No quisiera que el sintagma 'divulgador musical' se entendiese como menosprecio hacia el autor. No, para nada, no es esa mi intención; más bien todo lo contrario. Creo que el panorama musical español, en especial el de la música clásica, tiene necesidad de muchos otros divulgadores, difusores de este tipo de música a la que en nuestro país la juventud es esencialmente refractaria. Por eso mantengo la frase.

La obra entra a formar parte de esos libros que promocionan alguna actividad. En este caso, la recepción y disfrute de la música clásica. Desde el principio el libro me ha recordado mucho al de "Instrumental" de James Rhodes ya reseñado en este blog (leer reseña aquí). Ambos parten de una experiencia personal para luego pasar a hablar del poder salvador o/y curativo de la música. Evidentemente son libros y autores distintos con vidas y experiencias totalmente diferentes. Pero creo que ambos escritores y músicos (pianistas los dos, curiosamente) persiguen una misma finalidad: atraer a los jóvenes a  la música clásica. En el caso de Gener especialmente al mundo de la Ópera.

Divulgadores musicales. Música clásica, Ópera

Ramón Gener Sala ha estado desde su niñez en contacto con la música cláscia. Estudió piano y lo ha tocado profesionalmente; también ha sido barítono hasta el año 2011 en que se inclinó más por el papel de divulgador musical. Comenzó esta actividad en el canal 33 de la televisión catalana con una apuesta arriesgada de la cadena, un programa titulado "Ópera en tejanos" ('Opera en texans') que lejos de ser flor de un día estuvo en antena durante tres temporadas. En 2015 fue el conductor de una producción internacional en la que participaba RTVE titulada "This is Opera" que entre nosotros emitió la 2 de TVE.

Su labor de divulgación musical en formato libro la inició en 2014 con su obra en lengua catalana titulada "Si Beethoven pogués escoltar-me" (en castellano "Si Beethoven pudiese escucharme" apareció en 2015) en la que comentaba historias, biografías y anécdotas de grandes compositores de los siglos XVIII y XIX. Su segunda incursión en el formato libro de divulgación musical la ha realizado con la obra objeto de esta entrada, "El amor te hará inmortal", un libro de 188 páginas que apareció en 2016 en las dos lenguas del autor, castellano y catalán.

El amor te hará inmortal
En diciembre de 2013 muere el padre del escritor. Para Gener la desaparición física de su progenitor es en realidad la de su segunda muerte pues desde hacía diez años padecía de Alzheimer. Creo que fue Ortega y Gasset quién dijo que el hombre deja de serlo cuando pierde la cabeza, cuando lo que ha sido y con quienes ha estado desaparecen de su memoria, cuando no recuerda. Ramón Gener, como hará en todo el volumen, relaciona este hecho personal -la pérdida del padre y en éste el mal de Alzheimer- con lo acaecido a otros músicos. Cita a Glen Campbell, músico country al que en 2011 diagnosticaron Alzheimer y que para la última gira que hizo en 2012 con tres de sus hijos compuso un tema precioso sobre el futuro que le aguardaba. También, dice,  Ravel murió de Alzheimer y el carácter repetitivo de su famoso "Bolero" viene a ser su manifestación musical.

Tras el varapalo que le supone la desaparición de la figura paterna, Gener pasará por las cinco etapas del duelo: negación, irá, negociación, depresión y aceptación. Serán la música, -las semejanzas de ciertos episodios vividos por intérpretes y grandes compositores con lo sucedido a su padre y a la relación vivida entre ambos-, y la mitología clásica -los mitos y anécdotas atribuidas a dioses, héroes y monstruos de la antigüedad clásica griega- quienes le ayudarán a recorrer esas etapas del duelo, a reconciliarse consigo mismo y a, como se dice vulgarmente, "tirar p'alante".

Los intérpretes que aparecen en el libro son tanto del siglo XX (Paul Simon, Mickael Jackson, María Callas...), como de siglos anteriores (Farinelli y su estancia en la corte española del siglo XVIII, Clara Shumann y su amistad con Brahms en el XIX; o sin haber sido una intérprete propiamente dicha, pero sí impulsora del festival de Bayreuth, Cósima Wagner, esposa del compositor, que tras la muerte de éste decidió no dejar caer el festival que Richard Wagner inaugurara en 1876 y que ella mantuvo hasta los primeros años del siglo XX cuando pasó el testigo a su hijo Siegfried.


Los compositores pertenecen al XIX  (Johannes BrahmsFranz Liszt, Berlioz, Richard Wagner...), al XIX y XX (Giacomo Puccini, ArturoToscanini...), o solamente al XX como es el caso de Joaquín Rodrigo y de muchos de los cantautores populares de nuestro tiempo (Elton JohnBruce Springsteen, Mickael Jackson...).

Lo peculiar de la obra es que todo lo que se cuenta sobre compositores e intérpretes es totalmente verídico, aunque para hacerlo el autor utilice un recurso propio de la ficción cual es el hacerse transportar por las Moiras (Cloto, Laquesis y Átropos) para presenciar 'en vivo y en directo' el sucedido que relata. Las tres mujeres, personificaciones del Destino, le sirven al autor para entreverar la vida propia con la de los músicos y venir a explicar ambas a través de los mitos griegos. Así, por ejemplo, en el capítulo titulado "El castigo de Sisifo" relaciona el dolor del maestro Rodrigo y de su esposa por la pérdida de una hija con el terrible castigo impuesto por Zeus a Sísifo; de igual manera Gener considera muy injusto el Alzheimer que su padre padeció durante diez años. Bueno, pues en los tres casos y de manera algo forzada, el escritor viene a concluir que hay que hacer de la necesidad virtud y que Rodrigo de su dolor sacó su famoso concierto; Sisifo, liberarse del infierno; y Gener, su dedicación musical. En fin, ya digo, algo traído por los pelos.

Esta es la tónica de la obra. Una obra compuesta por 13 capítulos de los que el primero y último son explicación del recurso literario utilizado (la traslación espacio-temporal) y de la virtud conseguida a través de la escritura de la obra: la superación del duelo y la consecución de la inmortalidad a través del amor:
"Un libro para recordar a mi padre. Un libro para que mis hijos, mis nietos, mis bisnietos... no lo olviden y siempre recuerden su nombre como si fuera el mismísimo Aquiles."
L'amor et farà inmortal, Ramón Gener TV3, RTVE, Ópera
Los once capítulos que cuentan anécdotas de la historia de la música suelen utilizar una misma estructura: comienzan con una referencia musical actual que de seguido se une con la que desea del pasado. Por ejemplo en el capítulo "Las lágrimas de Eos" -Eos es la diosa del alba- Ramón Gener pone en relación la dureza educativa y la maestría musical de Michael Jackson con la de la soprano del XIX María Felicia que ha pasado a la historia de la música como María Malibrán. Ambos artistas decidieron en un momento dado romper con las respectivas dictaduras paternas y ser libres. Los dos triunfaron, pero ciertamente en parte, si no totalmente, se lo debieron a sus tiránicos progenitores. Como siempre suele realizar, Gener relaciona ambas historias con la propia pues también su padre fue algo déspota cuando él le comunicó su deseo de seguir la carrera musical. Bueno, sí, ya, pero yo creo que no fue lo mismo. Ya digo, algo traído por los pelos. Eso sí, las anécdotas del pequeño de los Jackson Five y de María Malibrán muy interesantes y entretenidas.

Lo mejor
Para mí hay dos aspectos de este libro que me han impulsado a leerlo: Uno se refiere a las curiosidades que sobre los grandes de la música de todos los tiempos el autor da a conocer. El segundo es la serie de temas musicales a los que hace referencia y que, al menos yo, he deseado escuchar para entender mejor la peripecia relatada. Por esa razón he confecionado una lista con la mayoría de los temas citados en la obra (en la página "Música que me gusta escuchar" está la lista completa). Provocar que el lector busque y escuche determinados temas  creo que es la finalidad perseguida por un buen divulgador musical.  Y Ramón Gener lo es.

Lo peor
No me han gustado algunas de las relaciones entre mitología - anécdotas musicales - vida de los Gener. Me han parecido algo traídas por los pelos.

_______________________
Nota
Fesaro del blog amigo "Libros en el petate" entrevistó a Ramón Gener el pasado mes de noviembre. Os recomiendo su lectura pues en esa entrevista el autor da claves sobre su libro muy interesantes. La podéis leer haciendo clic aquí
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