14 jul. 2017

Richard Russo. "Empire Falls". Pulitzer 2002.

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Hay blogs de los que me fío mucho. Uno de ellos es el de Rosa Berros Canuria, “Cuéntame una historia”. Hace ya años que lo sigo con plena confianza pues sus recomendaciones nunca defraudan. Tanto a ella como a mí la novela norteamericana nos atrae y ambos, creo, nos sorprendemos mutuamente con descubrimientos inopinados. Es el caso de Richard Russo, autor de la novela objeto de esta reseña que, con gusto, acabo de leer. Rosa confiesa en uno de los posts dedicados al autor [ver aquí] su inopinado encuentro con una novela suya en una mesa de libros de saldo. Nada hay más satisfactorio para un lector que flechazos de ese tipo. A partir de ese primer encuentro, ella se hizo asidua de su narrativa. Y a mí, naturalmente, Rosa me ha inoculado el virus. Desde aquí, gracias.

La casa por el tejado
Novelistas norteamericanos actuales, "Empire Falls"Es mi caso; lo explicaré. Respecto a Richard Russo, he empezado la casa por el tejado. Hará cosa de dos meses, queriéndome acercar por primera vez al autor norteamericano, leí y reseñé en este blog "Sobre mi madrebiografía materna que en verdad esconde la propia autobiografía del escritor. Y digo empezar la casa por el tejado porque lo habitual es leer primero las novelas y luego acometer unas memorias, autobiografía o algo semejante sobre el novelista. En mi caso ha ocurrido al revés, pero todo tiene su aquel. Según leía "Empire Falls" algunos de los aspectos de la vida real de Russo y su familia se me figuraba verlos agazapados en la floresta de esta ficción. En ese sentido también ha sido para mí un disfrute grande observar cómo la realidad de Richard y familia ha servido de inspiración al autor, no digo en su totalidad pero sí, eso es evidente, algunos elementos de la misma.

El Empire Falls (localidad inventada donde suceden los acontecimientos) de la ficción me ha recordado muchísimo al Gloversville de la vida real que aparece en "Sobre mi madre" [leer mi reseña aquí] . Si en este último título la vida de los lugareños giraba en torno a la fábrica de guantes, en Empire Falls todo había girado hasta el momento en que se inicia el relato alrededor de dos fábricas: la de hilaturas y la de camisas. La prosperidad pasada, actualmente desaparecida, es en ambos casos objeto inalcanzable de deseo: "La mayoría de norteamericanos querría volver a 1959, pero sin renunciar al capuccino y a la televisión por cable" p. 89). En el fondo la comunidad de este Empire Falls venido a menos añora la sociedad capitalista norteamericana de los años pasados a pesar de que, como en la novela de "El gran Gatsby", evocada por la poderosa Francine Whiting en frase tomada de ese relato de Scott Fitzgerald ["seguimos..., barcos contracorriente, impulsados sin tregua hacia el pasado"], sea una sociedad brutal que maltrata a los pobres (George y Mirtle Wilson en "El Gran Gatsby"; los Roby, los Minty, los Meyer... en "Empire Falls") quienes para sobrevivir habían de venderse a los multimillonarios sin escrúpulos (Tom Buchanam, Baker, Daisy... en "El gran Gatsby"; C. B.Whiting, Francine Robydeaux, Hjortsmann... en "Empire Falls"). [leer reseña completa sobre "El gran Gatsby" aquí]   

De nuevo, al igual que en su escondida autobiografía, Richard Russo se ratifica en el hecho de que la nostalgia no es buena consejera, que no se puede dar por bueno aquello que recordamos con nostalgia sólo por ser antiguo. Grace, la madre de Miles Roby, incluso en el lecho de muerte se enfada con su hijo por haber retornado al pueblo donde las oportunidades de progreso y triunfo se agostan de manera inveterada. Las decisiones hay que tomarlas y mantenerlas contra viento y marea; de no hacerse así el fracaso nos perseguirá siempre. Es lo que parece le ocurrió a ella, una chica guapísima, muy solicitada por los chicos de la localidad, que unió su destino al de Max Roby, pintor de brocha gorda, inconstante en todo, aficionado contumaz a la bebida y a dar sablazos a todo aquel que se ponga a tiro, especialmente si éste es el bueno de su hijo Miles.  Grace desea para su hijo otra vida distinta a la suya y hará todo lo posible para que vaya a la universidad, incluso humillarse y renunciar a cosas. Pero, como ella misma comprobará en carne propia, no todo en la vida puede ser guiado por la racionalidad; también los afectos, los sentimientos cuentan mucho. Por eso cuando Miles regrese a Empire Falls a hacerse cargo del negocio 'Empire Grill' ante la grave enfermedad que a ella le ha sobrevenido, Grace se enfadará, si bien lo comprende totalmente pues también ella en el pasado tomó decisiones guiada por el corazón y no por la lógica racional.

"Empire Falls" es un universo en el que se dan todo tipo de relaciones interpersonales. Al tratarse de una pequeña ciudad, los personajes se conocen, no ya desde pequeños, sino desde hace generaciones. Diríase que hay una especie de genética que hace que los comportamientos de unos y otros se perpetúen en el tiempo. Así los Whiting, detentadores de toda la riqueza existente allí, siempre han fallado en su máxima aspiración: matar a sus mujeres; los Roby, eternos aspirantes a salir del agujero, siempre están visualizando el éxito futuro sin poderlo atrapar del todo; los Minty son desde hace al menos tres generaciones los envidiosos perpetuos del pueblo, se sienten fracasados y en el caso de Jimmy, compañero de instituto de Miles y Grace, abusa de la autoridad que le da el uniforme de policía que viste; Horace es el periodista que asiste como testigo imparcial a lo que sucede a su alrededor; Otto Meyer es director del Instituto local en el que estudian Tick -la hija de Miles y Janine-, Zack -el hijo de Jimmy Minty-, John Voss, enigmático personaje que viene de fuera y mueve las tranquilas aguas del lugar, Candace, amiga de Tick, y otros más; los sacerdotes de la parroquia de St. Catherine's: los padres Mark y el viejo Tom; etc., etc.

El último tranvía
En la novela, como es normal en cualquier comunidad, conviven personajes de todas las edades, desde adolescentes como Tick Roby, Justin Dibble, Zack Minty, John Voss...; adultos cuarentones -los más: Janine, Miles, David Roby, Charlène, Cindy Whiting, el padre Mark...- sobre los que gravita la esencia de la narración, la ansiedad por creer que la vida se les está yendo ante sus propias narices:  "Es increíble, pensó [el padre Mark] cómo te da un vuelco el corazón cuando alguien se fija en ti, sobre todo en la edad madura, cuando supones que ya te ha pasado el momento de elegir y ser elegido". Esta necesidad de tomar este último tranvía sobreviene en el relato a no pocas parejas de personajes: Grace con Charlie Mayne, Miles con Cindy, Janine con Walt Comeau... Salvo en contadísimos casos todo queda reducido a un ilusionante espejismo que acaba frecuentemente en un importante bacatazo. Por último estaría el grupo de edad de los mayores -el padre Tom y Max Roby- que se hacen querer porque a su avanzada edad son capaces de acometer empresas sorprendentes.

La historia se estructura en cuatro partes de extensión parecida -8, 6, 8 y 10 capítulos respectivamente-, a los que hay que sumar un Prólogo y un Epílogo dedicados esencialmente ambos a informar sobre el antes (prólogo) y el después (epílogo) de los detentadores de la propiedad y los bienes en Empire Falls: los Whiting.

Massachusett, Maine, Empire Falls, Pullitzer 2002La acción sucede durante un curso escolar. Comienza a finales de agosto con el regreso de Miles y su hija Tick de la isla de Martha's Vineyard donde han pasado unas breves vacaciones en casa de Peter y Dawn, pareja amiga de Miles desde la adolescencia, y concluye a comienzos de mayo casi a finales de ese curso escolar. Los sucesos esenciales acontecen en dos meses, septiembre y octubre; luego hay un gran salto temporal que nos sitúa en los últimos días del mes de abril, de nuevo en la isla de Martha's Vineyard donde padre e hija han estado intentando superar todo lo que ha pasado y que naturalmente no voy a contar aquí para no interferir en el disfrute de la novela. Sólo diré que en el fondo todo lo ocurrido ha marcado un antes y un después para todos y cada uno de los personajes, y que por mucho que pudiera parecer que todo fuera a seguir igual que antes, tal cosa no ocurrirá porque como decía Heráclito, filósofo griego citado en las primeras páginas de la narración, nunca te bañarás dos veces en el mismo río. Un río que en esta novela es el río Knox que los Whiting intentaron domeñar para así poder separarse del resto de sus convecinos mediante un puente de hierro pero que al fin y a la postre durante las crecidas del mes de abril se lleva todo por delante. ¿Todo o a todos? Bueno, habrá que leer la historia tranquila y sosegadamente para saberlo.

La novela se lee con gusto, un placer que en mi opinión va en aumento según pasan las páginas. Desde el momento de su aparición en 2001 este relato tuvo éxito inmediato, tanto que fue el ganador del Pullitzer 2002. Uno de los motivos de su éxito recae, sin duda alguna, en el humor que como papel celofán envuelve toda la historia. Aunque gran parte de la sociedad es vista a través de este prisma humorístico, quizás sea el profesorado, uno de los sectores profesionales que el escritor más conoce por formar o haber formado parte de él, sobre el que más agudezas o humoradas se viertan. Sirvan estas dos de botón de muestra:
  • "La Sra. Roderigue [profesora de Arte] enseña por la tarde en el Instituto y por las mañanas en la escuela intermedia y sus estrategias didácticas son siempre idénticas al margen de su alumnado" (pág. 93)
  • "Los días en que se preveía nieve, Otto y los directores de las escuelas elemental y media se levantaban muy temprano para conocer los últimos detalles del parte meteorológico. A las cinco y media  tenían que haber decidido si era demasiado peligroso poner los autobuses escolares en marcha. En general, los padres deseaban que sus hijos fueran a la escuela, porque de lo contrario tendrían que decidir qué hacer con ellos. Antes de ocuparse de tan necesarias cuestiones muchos padres preferían llamar a Otto Meyer hijo y transmitirle su impresión de que era un imbécil, un gandul y un cabrón inútil que buscaba una excusa para tomarse un día libre" (pág. 489)
También otras facetas de la vida se presentan de manera irónica. Así por ejemplo el diálogo mantenido entre los recién divorciados sobre la nueva boda de ella y el deseo de ésta de que la hija adolescente sea su dama de honor en la ceremonia no tiene desperdicio:
"Miles trató de razonar con ella:
-No puedes obligarla a hacer algo que ella no quiere, Janine.
A lo que ella replicó:
-Yo no la obligo a nada, Miles. De hecho, le he dado a elegir. O lo hace o se arrepentirá-.Y luego había estallado en sollozos." (
pág. 438)
Asimismo sobre el viejo Max Roby reposa no poco del humorismo contenido en esta narración. Un pequeño ejemplo de lo que digo puede verse en el mensaje telefónico que éste le manda a su hijo Miles desde Florida a donde ha marchado junto a otro viejo desprejuicidado, el padre Tom:
"-Podrías mandar un poco de dinero si te apetece. No te imaginas lo cara que va por aquí la cerveza. Y ni siquiera es temporada alta.
Traducción: Desaparecido el padre Tom, Max se había quedado sin patente de corso.
" (pág. 520)
Como se ve en la cita anterior, el narrador comenta desde fuera de la narración al tiempo que la relata. Es un narrador, pues, extradiegético; un narrador objetivo que cuenta la historia de manera lineal aunque en ciertos momentos, como este que acabo de señalar, detiene el relato para emitir un juicio o, como muchas otras veces hace, referir algo acontecido años atrás que estaría en la base de los sucedidos actuales. Así, poco a poco, a pesar del escaso lapso temporal transcurrido desde el inicio en agosto al final en abril, la historia de "Empire Falls" va ganando en consistencia al irse rellenando con estas informaciones retazos de vida de los personajes, necesarios para entenderlos en su plenitud.

El agrado lector radica también en lo bien que Richard Russo desliza dentro del relato elementos culturalistas que tienen en la historia gran importancia al estar en la base, su conocimiento o no, de no pocas fricciones entre personajes. Tal es el caso de la relación difícil que existe entre Jimmy Minty y Miles Roby. Mientras que Miles pudo ir a la universidad, Jimmy no, y este hecho supone para este último una falla imposible de superar. Asimismo mientras que Miles Roby se empeña en hacer comprender a Cindy Whitingsin ningún éxito, el sentido escondido en el poema "El coche de la Muerte" de Emily Dickinson, ella se deleita con lecturas pseudo-pornográficas que cavan también una trinchera entre los dos. Por último el choque o la distancia entre los adolescentes Tick Roby y Zack Minty encuentra sólido fundamento en los distintos intereses culturales de ella y de él. Mientras que a Tick le mueve y conmueve el mundo del Arte a Zack sólo le estimula el rugby que practica con el equipo del Instituto. Las palabras pitcher, catcher, shortstop, touchdown, linebacker, quarterback, etc. son los únicos tecnicismos que el chico puede integrar en una conversación.

Una reflexión personal. Al ver cómo la posesión o no de claves culturales supone un profundo corte en la sociedad de Empire Falls, no he podido por menos que reflexionar y trasladar este hecho a toda la sociedad americana. ¿No será esta brecha una de las causas del avance del populismo allí? Sólo así creo poder entender el triunfo en las últimas elecciones presidenciales americanas de Trump, quien, al decir de no pocos analistas, ha encontrado su nicho de votantes en esos seres -muy abundantes allí, aquí y en todas partes- que aborrecen la cultura por lo que tiene de exigencia racional y se mueven más por lo visceral que es lo que sabiamente supo/saben estimular el hoy presidente Donald Trump y el resto de populismos de todo signo que nos invanden.

Para finalizar
Richard Russo, HBO, Paul Newman, Ed Harris

Antes de recomendar sin temor alguno la lectura de esta novela puesta en imágenes por la HBO en 2005 en una miniserie televisiva de dos capítulos protagonizados entre otros por Ed Harris y Paul Newman, quisiera resaltar una pequeñísima incorrección detectada en la traducción. Me refiero a la confusión, muy habitual por otra parte, entre 'vinajeras' y 'vinagreras'. Mientras que las primeras son las que se utilizan en el momento del ofertorio durante la liturgia de la misa, las segundas son los recipientes que en restaurantes y casas particulares se llevan a la mesa conteniendo aceite y vinagre a fin de aderezar las ensaladas de vegetales u otras comidas. En "Empire Falls" es Miles, recordando su etapa de monaguillo con el padre Tom, quien usa la expresión 'vinagreras', inadecuada completamente dado el contexto. Siempre he de poner algún pequeño 'pero', parece que mis años de docente no quieren abandonarme (perdón por ello).

Lo verdaderamente interesante y creo que es un magnífico cierre para el comentario de esta agradable novela es el pensamiento que acude a la mente de la adolescente Tick cuando decide abrirse a Candace, su compañera de Instituto. Tal reflexión bien fácilmente podría aplicarse a todos los integrantes de este universo que es Empire Falls:


"¿Y si lo único que necesitaba la gente era la certeza de tener un amigo? ¿Y si tú eras ese amigo y te negabas a pronunciar esas simples palabras?" (pág. 538)

10 jul. 2017

Sorteo "5 libros, 5 ganadores"

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Antes de irme de vacaciones la próxima semana, voy a probar suerte en otro Sorteo, a ver si tengo tanta como en el anterior. Se trata del Sorteo "5 libros, 5 ganadores" organizado por Irunesa del blog "En tus libros me colé...". ¿Y por qué Irunesa ha organizado este sorteo? Pues simple y llanamente porque su blog alcanza los tres años de existencia y esa mayoría de edad pide una celebración como dios manda.

Son cinco buenos libros, excelentes lecturas veraniegas. Sus títulos y las bases completas del Sorteo podéis encontrarlas haciendo clic aquí o en el nombre del blog de Irunesa citado más arriba.

Sólo una cosa más: Hay que darse prisa porque el plazo de inscripción es hasta el día 12 de julio. ¡Un poco más y a mí se me pasa!

9 jul. 2017

Sophie Hénaff crea a la comisaria Anne Capestan y a su brigada en "La brigada de Anne Capestan"

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Sophie Hénaff, la autora
Estamos ante una mujer de 44 años de edad (nació el 7 de agosto de 1972) que primero fue humorista en el café teatro LÁccesoire, en Lyon. En otro momento abrió con una amiga 'Le Coincoinche' un bar para juegos de mesa. Actualmente es periodista, traductora y novelista. Trabaja como redactora en la revista 'Cosmopolitan', concretamente realiza una columna de humor titulada 'Cosmoliste' . Como traductora ha vertido al francés la novela del norteamericano Tom McNulty, "Clean Like a Man".

"La brigada de Anne Capestan" apareció en Francia en 2015 con el simpático título en francés de "Poulets grillés" que, como aclara la autora en los agradecimientos que incluye al final del volumen, es una frase humorística que juega con el término 'poulets' -en la jerga policial gala es lo mismo que decir 'polis', 'maderos'- con lo que equivaldría a algo así como "maderos quemados". El éxito de esta su primera novela fue inmediato como lo demuestra haber sido distinguida ese mismo año con los Premios 'Polar de Series' y el 'Arsenio Lupin'. En 2016 salió la segunda novela de la serie titulada "Rester groupés" que en nuestro país se ha traducido por "Aviso de muerte".

Debo el descubrimiento de esta autora a mi buena amiga bloguera Marina Córdoba cuyas recomendaciones tengo en alta estima. Fue ella quien en su blog [leer aquí su reseña sobre esta novela] hablaba con gusto de Sophie Hénaff y de su simpática comisaria. Me gustó, apunté el título y en la última feria del libro madrileña la adquirí pues ya había salido en edición de bolsillo.

La novela
¿Qué decir de esta novela? Comenzaré por lo que se suele dejar para el final: me he divertido mucho leyéndola, he disfrutado y me han entretenido mucho los problemas de esta joven comisaria arrojada al pelotón de los torpes dentro de la Policía, que demostrará, tanto ella como sus subordinados, que a veces los considerados tontos son los únicos capaces de poner el cascabel al gato. Además, pensamos todos según vamos avanzando en la historia, ¿qué es un tonto, torpe o indeseable policial?

Estamos ante una novela negra tintada de comicidad. En el fondo es un thriller, pues el asunto esencial consiste en indagar y encontrar al/los culpable/s de unos crímenes no resueltos sucedidos hace años. Se trata de casos abandonados por la Policía, casos  que se asignan a esta brigada de desechos policiales, más que nada para que sus integrantes se entretengan con algo pues lo esencial de haberlos ubicado allí a todos juntos es que no molesten, que no interfieran en el normal trabajo del resto de fuerzas del orden.

¿Quiénes integran esta extraña Brigada? En primer lugar la comisaria Anne Capestan, de tan sólo 37 años que lleva suspendida de empleo y sueldo desde hace seis meses por haber disparado a un hombre durante una investigación. Ella entiende que esta nueva responsabilidad puede significar su rehabilitación. Sin embargo cuando va conociendo los miembros que forman la unidad empieza a pensar que quizás esté equivocada.  Son los policías siguientes:
  • Leberton: homosexual viudo reciente, feroz anterior encargado de asuntos internos. Concretamente fue muy activo en la investigación a Capestan que finalizó con su separación temporal del Cuerpo.
  • Eva Rosière: Siendo policía descubrió su faceta de escritora por lo que solicitó una excedencia de diez años durante los cuales se convirtió en exitosa autora de novelas y series de TV. Aburrida ya de todo ha pedido el reingreso en el Cuerpo y al considerarla una total incompetente la han mandado aquí. Es millonaria e inseparable de su perrito 'Pilu'.
  • Merlot: alcohólico pertinaz.
  • Teniente Torrez, alias Malfario: Gafe. Todos los compañeros que ha tenido han salido malparados, razón por la que es tenido por hombre con mal fario.
  • Capitán Orsini: Es quien delata los casos de corrupción policiales, pero no sólo a sus superiores sino que también da el chivatazo a los medios de comunicación.
  • Evrad: Policía ludópata, jugadora irrecuperable.
  • Dax: Boxeador en su juventud. Da la impresión de que los golpes recibidos han afectado su raciocinio.
  • Anne Capestan: la Comisaria jefe de esta unidad de nueva creación

En el campo contrario, el mundo del orden y reconocimiento policial:
  • Buron: El jefe policial que ha encargado el mando de la Brigada a Anne
  • Valincourt: Superior inmediato de Capestan. Años antes fue el encargado de investigar uno de esos casos no resueltos que ahora retomarán los de la Brigada.
  • Fomenko: Jefe de División y antiguo comisario de la brigada de estupefacientes.
Con estos mimbres la brigada de Anne Capestan deberá enfrentarse a imposibles casos que nadie ha podido resolver. ¿Lo conseguirá? En eso consiste la novela, en ver qué de bueno pueden hacer estos policías que ni de sí mismos tienen buen concepto. Si ya la procedencia, currículo y estima de los brigadistas no augura nada bueno, los medios de que está dotada la Brigada son de risa: un piso desamueblado es la base de la misma, un viejo coche que por no tener no dispone ni de la luz azul policial, ninguna arma...

Los asuntos que indagarán serán dos casos de asesinato, ocurrido uno hace cosa de 20 años y el otro tan sólo siete. A estos dos se unirá otro reciente sufrido por un testigo de los anteriores con lo que se produce la imbricación de los tres. La narración es en 3ª persona con un autor omnisciente. Los crímenes tuvieron lugar en 1993 en el caso del asesinato de un marino llamado Yan Guénan; el segundo en 2005, el asesinato de una anciana, Marie Sauzelle, estrangulada al haberle entrado a robar en su apartamento; y el tercero, en el momento actual, año 2012. Todos estos hechos pasan en París. 

La historia se distribuye en 45 breves capítulos que le dan dinamismo y fluidez haciendo que discurra con mucha agilidad. Dentro de algunos de estos 45 capítulos -sólo cuatro o cinco- hay una secuencia narrativa situada en la isla de Cayo Hueso (Florida) durante unas fechas concretas de los años 1991, 1992 y 1993 que resulta enigmática y que deja pensativo al lector hasta el final de la novela cuando viene a integrarse, ya sin distinción alguna, dentro de la anagnórisis final del relato.

La novela es muy agradable de leer porque Sophie Hénaff sabe equilibrar a la perfección la seriedad con unos sutiles toques de humor en los que no insiste pero que al lector le hacen sonreir sin perder la compostura que corresponde a una novela negra. Así, por ejemplo, leemos que el hijo del teniente Torrez tiene un conejo blanco: "Le ha puesto de nombre Casillas, como el portero de la Roja. Pero él no está metido en una red, tiene la jaula abierta" (pág. 63). Desde luego aquí la escritora hace un reconocimiento a la selección española de fútbol que en 2012, momento de la narración acababa de ganar por segunda vez la Eurocopa que ya conquistara en 2008; y dos años antes, en 2010, se había alzado con el Mundial de fútbol.. 
En otras ocasiones la humorada, no sé si por problemas en la traducción (ya se sabe,: 'traduttore, traditore') no acaba de entenderse debidamente: 
"-¿Hoy no tocaba afeitarse?- observó Rosière.
Lebretón pidió un café y un cruasán antes de sentarse.
-Cogí la maquinilla, pero se me olvidaron las hojas. 'Mea culpa'.
Hacía meses que Lebreton no se olvidaba de nada, pues disponía de todo el tiempo del mundo para organizarse. Puede que la alegría de salir de viaje lo hubiese alterado.
-'Tea perdona'- repondió la capitán para sacudir con gesto impaciente una miguita pringosa de mermelada." (pág. 163)
Pero siempre, aunque sea bajo leves pinceladas de humor, aparece el sesgo social inherente al género de novela negra al que pertenece esta primera incursión literaria de Sophie Hénaff:
"La cháchara de Rosière y Merlot, tan animada como de costumbre, les llegó por enciima de las notas de “Relax”, de Mika:
-... por lo que se refiere al planeta, a los animales, a todo lo que se te ocurra, siempre compro productos bio, con el sello de calidad Label Rouge y...
-Todo eso es carísimo, ahora bien...
-Pues precisamente ocupo el lugar que me corresponde. Si incluso los ricos compran guarrerías, ¡no podremos quejarnos de que no se produzca otra cosa!
-¡Cierto! No obstante...
-En esta sociedad, cada vez que pagas algo estás votando. ¡A las urnas que les den, lo que cuenta es el carrito del súper. Y ya que estamos... -dijo Rosière alargando la copa.
" (pág. 295)
Para finalizar
A punto de pulsar el botón de publicar me topo en "El País" de ayer sábado 8 de julio con una foto que ilustra la noticia sobre la "30 Semana de Novela Negra de Gijón". En ella, sentada en primera fila flanqueada por Juan Madrid y Ángel de la Calle está Sophie Hénaff. Recomiendo vivamente la lectura de la noticia [pinchar aquí] firmada por Juan Carlos Galindo. Toda ella no tiene desperdicio, pero para finalizar esta reseña tomo prestada una opinión de la creadora de la comisaria Anne Capestan que aparece allí:
En estos últimos 30 años, la novela negra ha sido más sombría, más social, pero creo que a través del humor se puede hablar de todos los problemas de la sociedad
¡Qué gran satisfacción me has dado, Sophie! Eso mismito es lo que acabo de decir yo hace un momento alabando tu estilo y el tono humorístico en que envuelves tus relatos.

Semana Negra de Gijón, Sophie Henaff, Juan Madrid, Inma Luna
Foto de DANIEL MORDZINSKI (en "El País" de 8/7/2017)
En definitiva, una lectura fresca, sencilla, simpática, y sobre todo, muy, muy, entretenida. Para el verano viene que ni pintada. Os la recomiendo sin miedo a equivocarme. Si me equivoco, espero que me lo digáis, ¿de acuerdo?

6 jul. 2017

TAN POCA VIDA (A LITTLE LIFE), de HANYA YANAGIHARA.

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El pasado 31 de enero de este año iniciaba mi colaboración con MoonMagazine, la revista que tan bien dirige y coordina Txaro Cardenas, publicando una reseña sobre "Tan poca vida", la novela de Hanya Yanagihara que está siendo todo un fenómeno mundial. 
Por otro lado, el domingo pasado, día dos de julio, se clausuraba en Madrid el World Pride 2017 que, según todos los asistentes ha sido un rotundo éxito, todo un fenómeno de cordialidad, de mezcla y diversidad, unViva la vidalanzado al mundo desde las calles de Madrid. 
Me ha parecido interesante enfrentar estos dos rótulos: Viva la vidavs Tan poca vida, pues encierran dos distintas y contrapuestas vivencias de un mismo fenómeno. Es por eso que reproduzco en esta entrada la reseña que hice de esa novela.


Sobre la autora

literatura LGTBI,
Hanya Yanagihara es una joven escritora nacida en Los Ángeles en 1975, hija de un médico hawaiano con quién desde muy temprana edad se habituó a presenciar autopsias de cadáveres, algo que -confiesa ella misma-  le gustó mucho: "Fue realmente maravilloso. La enfermedad me fascina, lo que el invasor puede hacerle al cuerpo anfitrión...Me encanta descubrir hasta qué punto un cuerpo es capaz de protegerse a sí mismo, a toda costa. Lo duro que lucha por sobrevivir". Este gusto por la crudeza y las duras situaciones provocadas por la enfermedad y las lesiones fisiológicas es patente en esta narración.

"Tan poca vida" es la segunda novela de la escritora.  La primera, "El pueblo de los árboles", apareció en 2013 siendo muy bien recibida por la crítica. La que nos ocupa vio la luz en USA en marzo de 2015 en medio de los parabienes de la mayoría de la Crítica especializada. En España la novela apareció en octubre de 2016 y va ya por su tercera edición.

Muy pronto, en septiembre de 2015,  la novela fue propuesta en los Estados Unidos para el "2015 Man Booker Prize". Si bien gozaba del apoyo de los principales medios periodísticos, no se alzó con el galardón que recayó en Marlon James (Jamaica) por su relato titulado "A Brief History of Seven Killings" (“Breve historia de siete asesinatos”). La novela de James se centra en el mítico intento de asesinato sufrido por Bob Marley al que en toda la novela llama simplemente “The singer” (el cantante). A través de muchas voces - desde testigos agentes de la CIA y del FBI hasta asesinos, seres fantasmagóricos, reinas de la belleza y el traficante de drogas Keith Richards- hace un rico y polifónico estudio de la violencia, la política y el legado musical de la capital de Jamaica, Kingston, durante los años setenta.

También la novela de Yanagihara quedó finalista en el “National Book Award” del año 2015, el cual fue ganado por Adam Jhonson y su novela “Fortune Smiles: Stories” que en España se ha  publicado con el título George Orwell fue amigo mío”.


Tan poca vida”. El Comentario

"Tan poca vida" narra la amistad que existe entre cuatro chicos desde que se conocen en la Universidad hasta el final de su edad madura. Estos chicos son Jude, JB, Willem y Malcolm. Salvo Willem que es de raza blanca, los otros tres son: completamente negro, JB;  mulato, Malcolm; y de "origen étnico incierto", Jude. Aunque al principio del relato el foco narrativo pasa de unos a otros jóvenes sin aparente predilección por ninguno en concreto, pronto el punto de mira se centra en Jude, sin lugar a dudas el más misterioso de los cuatro. Desde muy pronto todos se dan cuenta de que hay algo oscuro en él, algo que no desea dar a conocer. Creo por ello que el nombre que la autora le ha dado tiene deliberada relación con el título de la novela de Thomas Hardy, "Jude, el oscuro". Es tal la amistad existente entre ellos que todos los amigos respetan esta zona de oscuridad de Jude al entender que pertenece a su privacidad. Pese a la aceptación por parte de sus amigos, según avanza la narración se va viendo que Jude cada vez sufre más.

El mundo de relaciones personales de los cuatro amigos es  ciertamente dispar: Malcolm, que tiene novia, vive con sus padres y su hermana Flora; Willem y Jude comparten piso en Lispenard street (Willem es un imán para las mujeres, mientras que Jude es un solitario pertinaz); por ultimo JB es homosexual declarado. También hay disparidad en sus dedicaciones: JB es un consumado artista plástico figurativo que tiene la fotografía como punto de partida; Malcolm es arquitecto que trabaja en un prestigioso estudio donde conocerá a su novia y luego esposa; Willem, de origen étnico europeo (sus padres, sueca e  islandés, emigraron a USA antes de nacer él), es actor exitoso de teatro y cine; por último Jude, el centro del relato, es jurista  importante en un bufete de abogados que lleva casos por todo el mundo. Los cuatro, pues, hacen realidad el sueño americano de triunfar en sus profesiones.

La novela deja a un lado sus éxitos laborales para centrarse en el mundo de las relaciones interpersonales de ellos entre sí y también con otras personas ajenas al grupo. Entre los que están fuera del círculo pero son esenciales para su conservación están Harold y Julia, profesores de la Universidad de Jude; Andy, médico que atenderá y cuidará a Jude más allá de lo exigible a un galeno; los amigos artistas de JB: Henry Young el Negro, Henry Young el Asiático, Richard, Ali...; Kit, el representante artístico de Willem; Lucien, el socio del bufete de abogados donde triunfa Jude; etc. Todos estos personajes deambulan por la ciudad de Nueva York, convertida así en un personaje más del relato. New York es el contenedor que da cabida a triunfos como el de todos estos chicos que nadan en dinero, pero también es el espacio donde el máximo dolor, la más tremenda iniquidad y brutalidad pueden existir. Y, además, a veces, como en este caso, en un mismo individuo o grupo de individuos.

La novela se organiza en VII apartados, los seis primeros de tres capítulos cada uno de ellos y el último, el VII, sin división alguna y de mismo título que el primero, 'Lispenard  street', con lo que el círculo narrativo iniciado en I se cierra completamente. En los distintos capítulos el narrador va variando aleatoriamente de manera que en ocasiones una misma anécdota aparece a través del punto de vista de diferentes personajes.

El asunto que sostiene todo el relato es el de las terribles experiencias que durante su infancia vivió Jude. Unas experiencias terribles que han conformado un ser infeliz que no sabe vivir debidamente y que sólo en el dolor y en la insatisfacción se encuentra en su elemento. Es un tullido físico y espiritual, un hombre sin competencias vitales, educado en el sometimiento y el sufrimiento más terribles. La vida que Jude Sr. Francis ha llevado a su pesar, ha producido un ser sin habilidades sociales, sin empatía hacia los demás, un individuo que piensa que cualquier relación humana siempre es interesada y que todo el afecto y cuidados que se pueda recibir nunca es gratuito, a cambio de nada, sino que hay que devolverlo en forma de doloroso placer pues todo en la vida tiene un coste. Así parece entenderlo él, cuyo único refugio, al que acude en su intimidad solitaria, no es otro que el dolor practicado contra sí mismo en forma de autolesiones  sistemáticas.

El personaje de Jude Sr. Francis, por sus traumas y abusos sufridos durante la niñez y las terribles consecuencias psíquicas y de comportamiento que le acarrean durante toda su vida, me ha recordado a un ser real, el conocido y exitoso pianista James Rhodes. Muchas son las semejanzas entre ambos (niñez infeliz por culpa de los abusos sufridos, autolesiones, dificultosa interrelación personal, desdoblamiento de la personalidad, sufrimiento de alucinaciones, internamientos hospitalarios, etc.) aunque afortunadamente para el personaje real hay entre ellos  muchas diferencias. Entre éstas aparecen los afectos de Rhodes hacia su hijo y hacia su esposa, así como su salvación por obra de la música. Jude carece del asidero afectivo pues se niega a compartir y así soltar amarras de su traumática infancia refugiándose sólo en la materialidad laboral cuyo éxito profesional y compensación dineraria no le llenan suficientemente.

Acompañamos, pues, el decurso vital de estos cuatro seres desde los 17 años de edad hasta los 53 o 55. En total casi cuarenta años, o sea, toda una vida. Unas vidas -especialmente las de Jude y Willem- exitosas en el terreno profesional, sufridas en el de los afectos, y completamente perdidas en el de la cotidianidad, precisamente donde reside la autentica felicidad:
"Al contemplar esas escenas de fantasía doméstica -su padre a los 60 años quitándole el corazón a una manzana mientras su madre prepara un sandwich; su padre con 70 años sentado en el sofá leyendo el periódico y en segundo plano las piernas de su madre bajando las escaleras- Jude no pudo dejar de pensar en lo que fue su vida y lo que podría haber sido. Eran precisamente esas escenas las que echaba más de menos de su vida con Willem los olvidables momentos en los que no parecía pasar nada pero cuya ausencia era imposible llenar"
Gays, Lesbianas, Transexuales, Orgullo gay, Bisexuales

 ¿Una novela gay?
Los segundos puestos obtenidos en los premios a mejor novela de 2015 fueron señalados como manifiestamente injustos por medios como The Washington Post, The Wall Street Journal, Vanity Fair o The Guardian que dictaminaron que 'Tan poca vida' era la mejor novela del año en EE.UU. Tras conocer los asuntos de las ganadoras me pregunto: ¿No tendrá que ver en esta opinión, aparte del asunto de una destrozada infancia por culpa de abusos sexuales, que el relato gire alrededor de una relación afectiva entre dos hombres?  Lo pienso al ver que hay críticos que ensalzan la novela como magnífico ejemplo de literatura gay, algo que la escritora no rechaza si bien matiza que más que gay lo que la novela tiene es “una estética queer”.

Creo que la historia de Hanya Yanagihara es fundamentalmente una historia sobre la amistad entre hombres más que una narración gay. Uno de los personajes del relato se rebela cuando es tildado de gay al confesar el amor sentido hacia un amigo suyo:
"-Me alegro por ti, de verdad. Sabes que te tengo aprecio. Pero ¿has pensado en cómo eso afectará a tu carrera? ¿Has pensado en cómo te catalogarán? No tienes ni idea de qué es ser un actor gay en este mundo.- Yo no me considero gay -empezó a decir él, y Kit puso los ojos en blanco.-Nos seas ingenuo. En cuanto tocas una polla lo eres." (pág. 659)
Yo pienso, igual que el personaje, que la novela no es una novela gay. En todo caso es una novela en la que hay personajes gay. Además, ¿una persona que es forzada en su infancia por seres de su mismo sexo, es a partir de ese momento gay? ¡Si las relaciones no hubiesen sido forzadas quizás podría admitirse tal cosa, pero siéndolo..! Desde luego este asunto, la consideración de qué sea o de si existe la novela gay, pienso que es algo que merecería reflexión a parte.

Una novela exitosa
Quiero creer que la sorpresa de propios y extraños ante la narración de Hanya Yanagihara, viene fundamentalmente de mano de la dureza de las situaciones que presenta y del crudo lenguaje empleado. Un lenguaje acorde con el inenarrable dolor que quiere y logra transmitirnos:
"Al oler a carne quemada sale del trance y mira frenético los fogones como si esperara encontrar un bistec en la sartén, pero no hay nada y de pronto cae en la cuenta de que el olor proviene de él, de su brazo que se está cociendo,  y eso lo impulsa a abrir por fin el grifo, y el agua que cae sobre la quemadura, de la que se eleva un humo aceitoso, le hace gritar de nuevo. Acto seguido se agarra el brazo derecho, frenético una vez más, mientras el izquierdo sigue inutilizado en el fregadero, y coge un bote de sal marina del armario de encima de la cocina, y llorando mientras restriega sobre la quemadura un puñado de cristales afilados, lo que reactiva el dolor que se vuelve más blanco que el blanco, y es como si mirara al sol y éste lo cegara" (pág. 716)
El dolor sufrido por el personaje es tan inmenso que hasta la autora ha confesado en alguna entrevista que es consciente de la cierta falta de verosimilitud que el mismo puede despertar en algunos lectores al ser  Jude el colmo de las desdichas: abandonado por sus padres, objeto de abusos sexuales por sus profesores y cuidadores, maltratado por sí mismo y por otros que dicen ayudarle hasta quedar convertido en un tullido, portador de enfermedades venéreas... Todo, todo, parece ocurrirle a este chico que es objeto de una amistad sin fisuras por parte de sus amigos a pesar de que él no se deja querer como es debido.

En un relato tan extenso hay lugar para plantear muchos asuntos: la amistad, la familia, los nuevos núcleos familiares, los amigos como auténtica familia, el dolor, el placer del dolor, el duelo, la insuficiencia del amor, el sexo, la homosexualidad, la heterosexualidad, los hijos, la envidia, el triunfo social y laboral, la insuficiencia de dichos triunfos, la felicidad.... Quizás, uno de los peros que cabría poner a esta novela es que estos asuntos, importantes por sí mismos, los usa la autora como relleno que le sirve para demorar la revelación del principal: los sufrimientos que Jude el taciturno, el oscuro, no puede o no desea revelar.

Lo mejor: La valentía con que la escritora presenta  los abusos sufridos por un niño. No edulcora las situaciones terribles por las que pasa el personaje como consecuencia de los mismos. También es meritorio los temas importantes que se plantean en el relato sin escabullir ninguno.

Lo peor: La excesiva longitud de la novela a la que en mi opinión le sobran unos centenares de páginas. Desde muy pronto el lector es consciente de que la autora lo que pretende es dilatar, demorar, la información que todos -personajes y lectores- estamos deseando que se nos dé y que cuando viene a sernos entregada llega tarde pues quien más quien menos ya ha imaginado -¡y acertado!- lo que allí ha ocurrido y se nos había vedado.


abusos sexuales, sexo gay, queery
Ficha de la novela

Título: Tan poca vida
Autor: Hanya Yanagihara
Título original: A Little life
Traducción: Aurora Echevarría Pérez
Tapa blanda: 1004 páginas
Editor: Lumen / narrativa; Edición: 3ª (octubre de 2016)
Idioma: Español 

ISBN: 978-84-264-0327-8

3 jul. 2017

Sorteo "Hello Summer"

5 comentarios:

Hola: 
Está claro que el verano es época propicia para leer. Conscientes de ello, Lunilla de "El templo de la lectura" y Eyra de "Cosas mías" han organizado no ya un Sorteo, sino un Sorteazo. Nada menos que 25 libros son los que se disponen a distribuir entre aquellos que participemos y tengamos la enorme suerte de salir premiados. 


Los títulos de los libros y las bases del sorteo están disponibles en los blogs de las convocantes. Podéis acceder a ellas haciendo clic en los nombres de sus blogs que he citado antes. 
¡Ah, y hay de plazo para inscribirse hasta el próximo 8 de de julio
¡¡Suerte a todos!!

29 jun. 2017

Santiago Gamboa. "Plegarias nocturnas"

8 comentarios:
Es la primera novela que leo de este autor colombiano nacido en Bogotá en 1965. Publicada en 2012, hace el número ocho de las diez que ha escrito hasta el momento.

Ilustración: Paula Gastelo para ojoseco.cl

La historia que se cuenta en ella
En la novela el cónsul de Colombia en Nueva Delhi (India) ha de partir hacia Bangkok para interesarse por la suerte de un joven colombiano detenido allí por tráfico de drogas. El futuro de Manuel Manrique, el joven detenido, es fácil de prever: condena a muerte o como poco treinta años de reclusión si reconoce su culpa. El diplomático conversará con Manuel que le contará su vida desde su más tierna infancia hasta ese momento y le aclarará que viajó hasta Tailandia en busca de su hermana Juana, desaparecida de Bogotá desde hacía dos años. Gracias a lo que le dijeron algunas amigas de ella, Manuel había sabido que se había trasladado hasta Japón. En esa dirección iba cuando fue detenido y acusado de tráfico de estupefacientes.

El cónsul se interesa mucho por lo que le sucede a Manuel pues no le pega nada que un estudiante de Filosofía con buenas calificaciones y una vida ordenada se haya visto implicado en un asunto de drogas. Tras hablar con el chico y conocer su vida, éste le dice «Esta no va a ser una novela negra, ¿quiere sorprenderse? Va a ser una novela de amor.» y de seguido le pide que haga lo imposible por encontrar a Juana. Tras no pocas vicisitudes, el cónsul la encontrará y logrará llevarla hasta Bangkok. Juana, que es madre de un pequeño a quien ha puesto de nombre Manuel, contará al cónsul la historia de su vida.

El comentario
Sin lugar a dudas este cónsul tiene muchas características del propio Santiago Gamboa, quien, entre otras muchas actividades -periodista, filólogo, escritor...-, fue durante un tiempo diplomático en la Delegación de Colombia ante la UNESCO y en la embajada en India. A lo largo de esta narración son muchas las ocasiones en que bajo la figura de este diplomático amable y esforzado se percibe al propio Gamboa aunque quizás sea sobre todo su figura de escritor, de creador, la que con fuerza se yergue  al final de la novela cuando en el epílogo leemos: 
Ya completé seis cuadernos. He escuchado, imaginado, paseado por Bangkok y vuelto a ver algunos lugares. He fantaseado, recordado y escrito”  (p.285). 
¡Ah, carajo (concesión al lenguaje de este libro), -pensamos- aquí está el quid de esta composición! Una composición que de modo excelente mezcla ficción y realidad; crónica e invención.

La historia de los dos hermanos discurre en la Colombia actual, principalmente, aunque sin duda en cuanto a ubicación estamos ante una novela muy cosmopolita: además de por el país del escritor los personajes se mueven por Japón, Tailandia, India, España... 

Respecto al momento los acontecimientos se producen fundamentalmente durante los mandatos de Álvaro Uribe que presidió el país de 2002 a 2010. Los desmanes que durante este período cometieron los grupos de paramilitares, las FARC, el DAS (policías destinados a la lucha contra el narcotráfico) y la corrupción que con la disculpa de la lucha contra la guerrilla y los narcos, inundó la vida política, es el marco que rodea la historia de esta pareja de hermanos que aman la cultura (cine, música, literatura...) pero que para intentar salir del ambiente social y familiar, estrecho de miras y pobre de recursos, optarán por utilizar cuantos medios -dignos e indignos- estén a su alcance. A través de un amigo perteneciente a la clase media alta bogotana, Edgar Allan Porras, Manuel accederá a lecturas que de otro modo jamás habria podido realizar:
"Él en cambio tenía, y bien leídos, libros en lengua original de Céline, Malraux y Camus, de Poe y Lovecraft, de Salinger y Dylan Thomas, de Roth y Bellow, y también de autores que yo apenas conocía como David Foster Wallace, Kurt Vonnegut, John Cheever o Thomas Pynchon." (pág. 73)
Juana, que conoce las grandes cualidades artísticas de Manuel (un excelente pintor graffitero), poseedor de un mundo interior impresionante y que tiene intereses intelectuales en gran parte coincidentes con los suyos propios -a ambos les interesa muchísimo la literatura y los dos tienen la suerte de encontrar valedores que dirigen sus lecturas (los padres de Edgar allan Porras en el caso de Manuel; el anciano Sr. Echenoz, en el de Juana)-, decide hacer todo lo que esté en su mano para hacer realidad los sueños del chico. Para Juana, además de los libros, las propuestas que le da el Sr. Echenoz para mejorar el mundo y acabar con la doblez y engaño de los mandamases serán determinantes en su comportamiento.

Cuando Juana pone en práctica lo aconsejado por Echenoz la novela da un giro importante y se convierte en cierto modo en novela política pues, con crudeza, deja al descubierto las mentiras y los engaños del sistema. Dados los terrenos que Juana pisa escondiendo su auténtica identidad su búsqueda por parte de Manuel y/o del cónsul convierte la narración en un auténtico relato negro de corte detectivesco. Si bien como le vino a decir el hermano al diplomático todo lo que de negro tenga la novela se justifica por el gran amor que sienten los dos hermanos.

La estructura
La historia se distribuye en tres partes: En la primera conocemos completamente la historia de Manuel; en la segunda, la de Juana; y en la tercera se produce la resolución del asunto. Ambos hermanos, aunque por separado, cuentan su peripecia personal, familiar y social al cónsul que, en verdad, ya lo he dicho antes, viene a confundirse con el propio autor. Dado el carácter de confesión que adoptan los relatos de Juana y de Manuel la narración discurre en primera persona; también es en primera cuando quien cuenta es el cónsul, receptor de las declaraciones. 
Los capítulos que forman estas tres partes  (15, 6 y 9, respectivamente) tienen por personaje central, alternándose, a Manuel, a Juana, al cónsul, y hay unos enigmáticos capítulos titulados "MONÓLOGOS DE INTER-NETA". Estos capítulos, aparte de dar una imagen de aislamiento y ocultación a quien los protagoniza (se trata de una bloguera que interactúa con otros internautas), son en mi opinión algo redundantes y no añaden gran cosa al resto de la novela.

Santiago Gamboa ha escrito una  novela llena de literatura y de cine por todas partes. A las citas de títulos y autores que leen los hermanos -Roth, Below, Bonifaz Ñuño, Octavio Paz, Gerardo Deniz, Kafka, Melville, R.H. Moreno Durán, José Eustasio Rivera, además de otros novelistas y poetas como los ya citados antes- se añaden también nombres de filósofos como Bergson, Bacon, Spinoza, Leibniz, Gilles Deleuze, Félix Guattari, Michel Foucault... Y lo mejor para el lector es que estos nombres surgen en el relato con naturalidad, sin resultar impostados, lo que, a mi juicio, es un mérito indudable.
De entre la vorágine de escritores que se nombran, el novelista -que ha vivido en España durante varios años- hace un aparte con Manuel Vázquez Montalbán a quien recuerda por su novela de la serie Carvalho, "Los pájaros de Bangkok":
"Al ordenarlo y beber un aperitivo, pensé, ¿cómo no evocar aquí, con todo el cariño posible, al gran Manuel Vázquez Montalbán, que murió en el aeropuerto de esta ciudad cuando hacía escala y que escribió 'Los pájaros de Bangkok'? Se lo mencioné a Teresa.[...]
No es la mejor novela de Vázquez Montalbán -le dije- Tiene algo muy años ochenta de España, que es considerar a Asia territorio exótico y risible[...]
La comida estaba deliciosa y bebimos más licores, entre ellos el mekong, cóctel citado por Vázquez Montalbán (leyéndolo había descubierto el singapur sling y el whisky Laga-vulin)."  (pág. 67)
El Cine forma parte de este relato. Muchos grandes cineastas, en especial clásicos se citan reconociéndose así su valía. Casi todos estos nombres los menciona Manuel en sus diálogos con el cónsul: 
"Lo más importante, claro, era el cine de autor: Wong Kar-wai, Fellini, Scorsese,Tarantino, George Cukor, Cassavetes, Kurosawa, Mike Nichols,Tarkovsky.[...]
Uno de nuestros ídolos era Wong Kar-wai. En sus películas encontrábamos el abandono y esa tremenda necesidad de afecto, tan nuestra, y nos hacía soñar con otros mundos: ¡Asia! ¡Hong Kong![...]
'In the mood for love', 'Chungking express', '2046' o incluso en 'My blueberry nights';[...]
también adorábamos las películas de Cassavetes, 'Opening night' o 'Shadows' o 'The killing of a chinese bookmaker'" (pág. 57)
Santiago Gamboa, pintura romántica rusa
También la música y la pintura entran de lleno en esta narración; en especial la segunda. Tres son los pintores que se citan, Géricault, Aivazovsky y Hokusai, y tres cuadros, uno de cada uno de ellos, cuyo tema es el naufragio: 'La gran ola de Kanagawa', de Hokusai; 'La balsa de la Medusa', de Géricault; y 'La novena ola', del ruso Iván Aivazovsky. Estos tres cuadros son metáfora del naufragio personal que en "Plegarias nocturnas" sufren los personajes que la protagonizan. Y no sólo la pareja de protagonistas sino en general toda la sociedad colombiana, toda Colombia.

Lo mejor
La fluidez con que discurre el texto ante nuestros ojos. La facilidad con que se lee una historia cargada de referentes culturales y que no deja a un lado la crítica sociopolítica. También me ha encantado cómo según quién esté hablando el lenguaje se adapta a él o ella: la diplomática mexicana Teresa con sus expresiones propias; los miembros del DAS; Alberto y Bertha, padres de Juana y Manuel; los términos peculiares de la realidad colombiana: 'paracos', 'berraco', 'tirar' (realizar el acto sexual), 'mosbosear', 'cacorro' y tantos, y tantos otros.

Lo peor
En ocasiones me ha parecido excesiva la mostración de comportamientos aberrantes propios de personas que se mueven en la marginalidad aunque, con doblez, aparenten vidas normales.

También en ocasiones Santiago Gamboa incurre -es mi opinión, claro- en el alegato político a través de eslóganes y frases hechas desgastadas por su uso reiterado en su deseo de criticar al poder colombiano y absolver al pueblo ("La mayoría de los estudiantes eran de clase media o baja, y eso es lo que a todos les parece raro. Que los pobres tengan dónde estudiar, que la mejor universidad del país sea para ellos.", pág. 227).


Para finalizar quiero compartir con todos una serie de frases de esta novela que esconden profundas reflexiones. No las comparto en su totalidad pero me han hecho pensar cuando no sonreír:

  • "En Europa no hay futuro. Un continente cansado y cascarrabias que quiere enseñarle a los demás a vivir, pero que de tanto mirarse al espejo se congeló.", pág. 184
  • "¡Aborrezco a los escritores que defienden causas nobles!, son oportunistas que medran con sangre ajena, hipócritas.",  pág.189 
  • "Las ideas eran una ilusión del lenguaje y por eso al escribir uno debía ser hipnótico, preciso, contundente. La única verdad, decía, es esa: la que está bien expresada, la que convence por su forma.", pág. 190
  • "La gente joven, por definición, es bastante estúpida, pero no tiene la culpa; es estúpida por algo que le inculcan los adultos, y es la fe en el futuro; es estúpida porque tiene esperanzas, algo que con el paso de los años se arregla; por eso lo peor es que una joven se case con un joven, la unión de dos estupideces", pág. 187
  • "Lo que más me entristece es que el mundo sigue siendo el mismo sin todos ellos, nada cambia porque Lars ya no esté o yo duerma o todos estemos muertos, nada cambia", pág. 154
  • "Alguien dijo que el martini era el único invento norteamericano tan perfecto como la forma del soneto. ¿Será posible?", pág. 96. Frase atribuida a Frank Sinatra.
  • "Cuando se lo contaba a mi hermana, ella decía: los ricos siempre se las ingenian para estar deprimidos. Les gusta ser infelices. Es muy elegante estar triste.", pág. 78.

25 jun. 2017

Mijáil Yúrevich Lérmontov: "El héroe de nuestro tiempo"

8 comentarios:
En un listado de novelas únicas de escritores únicos, vi que junto a títulos como "La campana de cristal" de Sylvia Plath (leer reseña aquíaparecía "El héroe de nuestro tiempo" de Lérmontov. Lo anoté, y durante la visita a la Feria del Libro madrileña del pasado mes de mayo lo pregunté en varias casetas de editoriales y librerías. Tras un agradable deambular, por fin en la de Akal me lo proporcionaron.

Es una novela de pocas paginas, unas 175 de texto propiamente dicho, que en el volumen de Akal viene precedido de una introducción magnífica realizada por su propia traductora, Rocío Martínez Torres, profunda conocedora de la lengua y cultura rusas.


escritores románticos, mitos románticos, poetas románticos
El autor 
Mijáil Yúrevich Lérmontov es un romántico que, literariamente, en su breve vida da el paso del romanticismo a un inicial realismo. Nació en 1814 en Moscú y murió el 27 de julio de 1841 en un duelo a los pies -dice Rocío Mnez Torres- de su adorado monte Mashuk. Vivió, pues, sólo 27 años, poco, como tantos otros grandes románticos, pero en su brevedad su paso por este mundo fue prolífico: huérfano de madre a los tres años será educado por su abuela quien para combatir los problemas de salud que tuvo desde su más tierna infancia lo llevará con frecuencia a los baños termales de Piatigorsk en el Cáucaso. Allí es donde sitúa esta novela en gran parte fruto de sus observaciones en ese lugar: los oficiales rusos, los cosacos, los ataques de los guerrilleros, la aristocracia tomando las aguas, el conocimiento y experimentación de sus  amores primeros, etc.

Fue un gran lector y en sus años de estudios universitarios en Moscú leyó todo cuanto cayó en sus manos: Walter Scott, Schiller, Lessing, Víctor Hugo, Goethe, Rousseau, Byron, Shakespeare y sobre todo Alexander Puschkin... Estas lecturas están bien reflejadas y asimiladas en "El héroe...". Muy pronto, a los catorce años, comenzó a escribir poesía de estilo byroniano ("Oleg", "Circasianos", "Las tribus del Cáucaso"...). Alos 16 años publicó en Moscú dos poemas dramáticos, género muy del gusto romántico,: "Un hombre extraño" y "Las pasiones y los hombres". En el año 1832 ingresó en la Academia militar y desde entonces su vida estuvo unida al ejército. Cuando en 1837 murió Puschkin, Lérmontov escribió un apasionado poema, "La muerte del poeta", en el que, al tiempo que lamentaba la desaparición del poeta, arremetía contra las injusticias y tropelías cometidas por el zar Nicolás I. Por esta razón será desterrado a la frontera del Cáucaso a combatir a los montañeses (guerrilleros osetios y chechenos) que hostigaban a los rusos. 

El tiempo pasado en la zona del Cáucaso que él tanto amaba desde niño le dio asuntos para muchos de sus poemas y para su única novela completa, "El héroe de nuestro tiempo", que publicará en San Petersburgo en 1840. De nuevo, por culpa de un duelo, será reenviado al Cáucaso en 1841. Camino de allí se le autoriza a detenerse en el balneario de Piatigorsk debido a sus problemas de salud. El balneario estaba lleno de partidarios del zar y Lérmontov se había forjado fama de ser su enemigo por sus abusos. Cual si de un caso de predestinación se tratara vivirá allí, un año después de publicada su novela, las mismas terribles experiencias sufridas por Pechorin, el protagonista de la misma. Experiencias que no voy a contar aquí para no interferir en el placer de descubrirlas leyendo la novela.

"El héroe de nuestro tiempo"  
Sinopsis
"El héroe de nuestro tiempo", sin duda una de las obras que más influyó en el desarrollo de la prosa del siglo XIX, es clave en el paso del Romanticismo al Realismo en la literatura rusa. Nos encontramos ante la primera novela psicológica, filosófica y social de la época, que reúne en sí misma todo un compendio de géneros: un diario lírico («Kniazhná Mary»), un relato filosófico («El fatalista»), un relato de aventuras («Tamán»), un relato de viajes (el comienzo de «Bela» y «Maxim Maxímich») y un poema romántico («Bela»). Y el conjunto, con ciertos rasgos autobiográficos en la figura del protagonista (Pechorin), configura una dura crítica social, revestida de una gran riqueza poética.
(sinopsis tomada de la que da la propia editorial en la contraportada de la novela)

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Mi comentario 
La novela se compone de cuatro relatos, de los que uno, "El diario de Pechorin", que es el central está organizado a su vez en otros dos titulados "Tamán" y "Kniazhná Mary". Los otros tres son:  "Bela" y "Maxim Maxímich", que preceden al de más extensión, y "El fatalista" que cierra el conjunto. Algunos de los relatos fueron publicados por separado como narraciones independientes en la revista "Los anales de la patria" entre 1839 y 1840. Curiosamente los cuentos así dados a la luz, -"Bela", "El fatalista" y "Tamán"-,  aparecieron en este orden que no es el que el escritor les dio cuando en 1840 publicó, ahora sí, la versión definitiva de la novela.

Cuando la novela apareció, algunos quisieron ver en ella una obra política y un ataque a los rusos. No en balde, pensarían, su autor era el mismo joven que ya denunció en un poema elegíaco escrito a la muerte de Alexander Puschkin los abusos que se cometían en el país del zar Nicolás I. Por este motivo, Lérmontov, en la edición de 1841, aparecida pocos meses antes de su muerte, incluyó un prólogo en el que rebatía las acusaciones que contra la novela se habían lanzado y la exoneraba de cualquier intencionalidad moral o ejemplarizante:
"No piensen, sin embargo, después de esto, que el autor de este libro tuvo en algún momento el orgulloso sueño de convertirse en el enmendador de los vicios humanos. ¡Dios le guarde semejante ignorancia! Simplemente le resultó divertido dibujar al hombre actual tal como él lo entiende y como, para su desgracia y la de ustedes, tantas veces lo ha encontrado."
Pese a tratarse en un principio de relatos independientes, el escritor logra dotarlos de unidad mediante un acertado manejo de la figura del narrador. Estamos ante un triple narrador: un joven militar -el escritor, con seguridad- que cuenta una historia recibida de viva voz de un narrador testigo, el capitán Maxim Maxívich, con quien coincide en su deambular por la zona del Cáucaso a la que el joven militar ha sido destinado. Este capitán y narrador primero es quien ya desde el cuento inicial, "Bela" le habla de Grigori Alexandrovich, 'Pechorin', principal personaje de la novela que, a su vez, será el narrador de "El diario de Pechorín" y de "El fatalista" con el que culmina la novela y que, en cierto modo, viene a cerrar el círculo de los encuentros e intercambio de historias habidos entre estos dos seres, Maxim Maxívich y Pechorin.



Localización.
circasiana, chechenia, osetia, cosacos, rusos
(De Adamsa123 - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, httpscommons.
wikimedia.orgwindex.phpcurid=24518728
Las historias suceden en plena naturaleza de la zona caucásica que bañan los ríos Terek y Dariak, que en la novela se denomina Circasia. Los  montes Beshtú, Zmeínica, Zheleznaia, Lysaia, Mashuk y Belrús conforman el escenario en el que se mueven los personajes que protagonizan la novela.

Estamos ante una naturaleza idealizada, amable, salvaje e inocente (el tópico del buen salvaje roussoniano se percibe por aquí), que se contrapone al tópico del vicio, estulticia y doblez que anidan en las ciudades rusas más europeizadas como San Petersburgo o Moscú y que aquí en la novela se plasma en el balneario de Piatigorsk.

Personajes.
Los veo divididos en dos claros grupos: hombres y mujeres.
  • La galería de tipos y personajes masculinos que presenta el autor es variada e interesante: 
    • En primer lugar está la figura del personaje principal, Pechorin, un ser descreído, egoista, burlador, que sólo busca su propio placer, un don Juan auténtico, que ilusiona a las mujeres para una vez en sus redes dejarlas caer, un hombre que desea desaparecer porque en la vida no encuentra ya nada que le satisfaga. 
    • Frente a él en el otro lado del fiel romántico está Grushnitski, que representa al desesperado romántico capaz de todo por amor pero cuyos méritos no son del todo bien apreciados por la mujer objeto de su pasión. 
    • El capitán Maxim Maxívich es representación del aventurero romántico, el personaje que ha recorrido ya mucho mundo y conocido a mucha gente,  En la novela cumple una interesante función que es la de ser el transmisor de las historias que ha conocido y contarlas de viva voz a ese segundo contador que las pone por escrito ("Aquel que, como yo, haya tenido la ocasión de vagar por estas montañas desiertas, de recrearse en la contemplación de sus extravagantes paisajes y aspirar ávidamente el aire vivificante que se esparce por sus desfiladeros; aquél, por suspuesto, comprenderá mi ansia de transmitir, narrar y pintar estás mágicas escenas. [...] Sí, el capitán también: en los corazones de la gente sencilla el sentido de la belleza y la majestuosidad de la naturaleza es cien veces más fuerte e intenso que en nosotros, entusiastas narradores de viva voz y de pluma.", pág. 65). 
    • Es evidente que no se puede obviar a ese receptor de las historias orales, escritor de las mismas, ese joven militar que se encuentra por azar con el capitán y que conoce a través de éste y de los diarios escritos por el propio Grigori Alexandrovich las veleidades de este héroe romántico. Hablo del propio autor de la novela, Lérmontov, quien sin nombrarse organiza, enjuicia, moldea y conoce, como autor omnisciente que es, todos los entresijos del relato. 
    • Otros personajes masculinos serían el doctor Verner, los compañeros de armas de Grushnitski, el misterioso marinero y el misterioso niño ciego del relato "Tamán", los jugadores del relato "El fatalista", etc.
  • En el capítulo femenino, la idealización romántica es más intensa. Todas ellas viven con la vista sólo puesta en el amor. 
    • En primer lugar tenemos a Bela la bella joven oriental que es raptada y negociada mediante  engaños y artimañas de las que los hombres, incluido su propio hermano, sacarán provecho sin contar para nada con la voluntad de la joven; pese a todo ella se enamorará perdidamente de su raptor. 
    • Otro tanto le sucede a Vera, quizás la mujer con más personalidad de la novela que asume con entereza su calidad de amante pero que no desea perder su confortable condición de esposa de su bien situado marido por sus devaneos consumandos con Pechorin. Vera me parece que es la mujer romántica por excelencia: amante apasionada, adúltera, sufridora en silencio de los flirteos del amado, disimuladora... 
    • La pareja formada por la madre y la hija del cuento "Kniazhná Mary" me ha recordado mucho a las mujeres de los salones ilustrados dieciochescos de los que amabas descienden claramente; en concreto ese juego con billetitos, enamoriscamientos engañosos, excursiones campestres y tal han traido a mi memoria la fantástica novela -también única, por cierto- de Choderlos de Laclos, "Las amistades peligrosas". Entre madre e hija percibo una clara diferencia, pues mientras la kniaguinia Ligovskaia -la mamá- busca la tranquilidad material de ambas a través de un provechoso matrimonio, la niña, kniazhná Mary, vive en ese irreal mundo de ensoñaciones románticas que a la postre tanto le harán llorar. 
    • Por último no quiero olvidar a la ondina misteriosa del relato "Tamán" que con sus armas de mujer pretende embaucar al capitán quien luego descubrirá su vulgar condición de delincuente. La cruda realidad social ya asoma en esta novela fundamentalmente romántica.
Elementos románticos y realistas.
  • Predominan por encima de todos los elementos románticos
    • En primer lugar la utilización de esos narradores en primera persona que manifiestan su pensamiento individual, su subjetividad, sus sentimientos. 
    • En ocasiones -por ejemplo en la despedida que Vera, amante de Pechorín, realiza- aparece el mensaje escrito, la carta autógrafa, como otro medio de manifestar este predominio del 'yo' por encima de todas las cosas. 
    • El mismo protagonista principal de la narración tiene muy afirmado ese egocentrismo tan característico de quien sólo piensa en sí mismo ("Contemplo las alegrías y las penas de los demás sólo en función de mí mismo, como si fueran el alimento que fortalece mi alma", pág. 146).
    • También aparecen descripciones típicamente románticas en las que la noche, la luna, el mar, jóvenes misteriosos (bellas muchachas venidas del mar, ondinas, enigmáticos chicos ciegos, marineros que proceden de mar adentro...) crean en el lector sensación de irracionalidad, de irrealidad deliberadamente buscada. Pero, al tiempo que se mantiene este nivel de misterio, Lérmontov nos hace tomar conciencia de la realidad cuando nos descubre que estos seres extraños no son más que contrabandistas.
    • En el campo del contenido el ennui, spleen, hastío o aburrimiento es lugar común en muchos de los relatos en especial en miembros de la clase aristócrata y se revela como elemento importante en el comportamiento de algunos seres, sobre todo de Pechorin quien a sus 25 años se siente ya hastiado de todo: mujeres, vida militar, peligros ("Por otra parte, el desencanto, como todas las modas, desciende de las capas altas de la sociedad a las más bajas, que lo llevan a término; y que, ahora, la mayoría de los que realmente sienten ese hastío, intentan ocultar esa desgracia como si fuerra un vicio", pág.75) 
    • La muerte como elemento asumido y que forma parte de la vida es también un claro elemento romántico ("¿Y qué si he de morir? ¡Moriré! Para el mundo la pérdida será pequeña y para mí mismo el mundo ya es bastante aburrido. Soy como un hombre que bosteza en un baile pero no se va a dormir porque no ha llegado aún su carruaje. Pero cuando el carruaje ya esté listo... ¡Adiós!" (pág. 175)
    • La libertad es rasgo definidor del héroe romántico y el nuestro la tiene por divisa y no quiere perderla jamás -de ahí su aversión a comprometerse en matrimonio con nadie- a pesar de la tranquilidad y serenidad que podría lograr si así lo hiciera: "¡No, no hubiera podido soportar esa vida! Soy como un marinero que ha nacido y crecido en la cubierta de un bergantín pirata: su alma está acostumbrada a las tormentas y las batallas, y, cuando se encuentra en la costa, siente nostalgia y languidece, por mucho que le atraiga un boscaje umbroso o por mucho que brille un sol apacible sobre él" (pág. 196).
  • Los elementos realistas son mucho menos abundantes.
    • Lérmontov se aparta ya un tanto del estilo declamatorio, inflamado e irracional del romanticismo para detenerse en la sosegada descripción costumbrista que marca el paso de una tendencia literaria a otra. Así se ve, por ejemplo, en "Bela" el primero de los relatos en el que, aun dentro del exotismo oriental propio del romanticismo, aparece una pormenorizada descripción objetiva y costumbrista de una ceremonia nupcial:
"-¿Cómo celebran las bodas? -le pregunté al capitán.Pues de una forma corriente. En primer lugar, el maulá les recita algo del Corán, después se ofrecen los regalos a los dos jóvenes y a sus parientes; comen, beben buzá y luego comienza la dzhiguitovka, donde siempre hay algún payaso enmugrecido que, montado en un jamelgo lisiado, hasta se desloma para hacer reir a la honorable compañía" (pág. 49 donde sigue con la descripción unos cuantos párrafos más).
    • Un elemento claramente de índole realista es la figura del doctor Verner que representa la objetividad, la ciencia y la racionalidad propias del facultativo que sabe mucho, ha visto mucho y conoce a fondo la realidad de la vida. También los deseos de la madre de la Kniazhná Mary de colocar a la niña cuanto antes para así salvar las posibles dificultades materiales que a la niña pudieran surgirle en el futuro es revelador de ese bajar a la tierra las ensoñaciones románticas y plantar cara a la realidad de la vida.
    • También ese afán de verosimilitud en el que insiste con tanta frecuencia ("Me acerqué y me oculté tras una esquina de la galería", p. 118; "Un alto arbusto me ocultaba de ellos, pero yo podía verlo todo a través del ramaje", p. 133; "El destino quiso de nuevo darme la oportunidad de escuchar una conversación que habría de decidir la fortuna de aquel hombre", p. 170) persigue evitar un posible sentido en exceso fantasioso e irreal de la historia relatada
Realismo literario ruso
Conclusión
Una novela más que recomendable para los amantes de la literatura. Es un auténtico clásico, un eslabón imprescindible para conocer el paso del romanticismo al inicial realismo. Dentro de la literatura rusa del siglo XIX creo que en ella aparecen ya prefiguradas las dos grandes líneas que marcarán a la gran novela rusa de ese siglo: la de Tolstoi más centrada en la narración de los hechos externos, de la aventura; y la de Dostoievsky que entra de lleno en la veta psicologista y que aquí Lérmontov usa con acierto sobre todo en los caracteres femeninos.

 A mí, particularmente, esta novelita me ha hecho reconciliarme con la gran literatura después de algunas lecturas actuales que divagan y se sitúan en no sé qué inasibles naderías que sólo persiguen llenar páginas y páginas hasta conformar una resma de papel que por tamaño quepa calificar de novela. Desde luego no es éste el caso de estas cinco historias protagonizadas por este héroe romántico que está de vuelta de todo y que, desengañado, sólo ansía la salida de este mundo. Fácilmente podríamos encontrar héroes así también en nuestro mundo. ¿O quizás no?
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