16 ene. 2018

Georges Simenon. "Los hermanos Rico"

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"Eddie Rico, un comerciante frutero de origen siciliano y ahora establecido en Florida, es considerado por todos un buen esposo, un padre de familia ejemplar y un respetable hombre de negocios. Pero la bondad de este mundo de apariencias burguesas nunca es lo que parece ser...
Junto con sus dos hermanos menores -Gino y Tony-, Eddie forma parte de un grupo mafioso encargado de «proteger» una amplia red de negocios relacionados con el juego. Esta doble vida -de la que sólo tiene conocimiento la madre de los tres hermanos- se verá amenazada cuando Tony, que acaba de casarse, empiece a comportarse de manera extraña." (Sinopsis proporcionada por la editorial)

Inspector Maigret, "Los hermanos Rico"
Georges Simenon, no sé por qué, siempre fue un autor que no me atraía demasiado. Quizás fuera por sus muchas novelas adaptadas a la pantalla y también, sin duda alguna, porque el empacho de inspector Maigret provocado por las infinitas series televisivas basadas en el personaje me llevaba a asociar al autor con lecturas prescindibles. No sé, pensaba que sus novelas serían lentas, antiguas y tediosas. Sin haberlo leído creía que las atmósferas de sus novelas estarían en la línea de las de Agatha Christie y su detective Hércules Poirot. Pero, al menos con "Los hermanos Rico", me equivocaba de medio a medio.

La novela
Esta novelita del prolífico escritor belga en lengua francesa Georges Simenon (Lieja, 1903 - Lausana, 1989) se lee en un pis pas. Es breve (154 páginas); está estructurada en 8 capítulos que desarrollan linealmente una historia que transcurre en unos cuatro o cinco días; la acción es única; los personajes son pocos, bien delineados y con una complejidad psicológica marca de la casa; y está contada en tercera persona por un narrador que cede su protagonismo especialmente a Eddie, el mayor de los hermanos Rico que dan título a la narración.
 
Eddie vive desde hace quince años plácidamente en Santa Clara (Florida), una localidad situada en el golfo de México. Allí junto a Alice, su mujer, está criando a tres niñas preciosas. Sólo la más pequeña, Babe, les preocupa como padres pues a los tres años de edad aún no habla. La placidez de su existencia queda perturbada por una carta que le llega de Julia, su madre en la que ésta le dice que lleva tiempo sin ver a Tony, el pequeño de sus tres hijos, de quien le han comentado que se ha casado sin decírselo. También le dice que el mediano, Gino, pasó a verla para informarla de que se iba a California. Eddie nunca cuenta nada a Alice, ni siquiera cuando sus jefes Boston Phil y Sid Kubick lo citan en Miami para sonsacarle sobre su hermano Tony y encargarle que dé con él.
 
Los Rico son de origen siciliano y pertenecen a una de las familias mafiosas que viven a cuenta del juego de las máquinas tragaperras y de los garitos y casinos en los que se juega, se ven espectáculos subidos de tono y se practica la prostitución. Naturalmente todo esto con la connivencia de no pocos sheriffs y policías que hacen la vista gorda o que avisan de las redadas que periódicamente deben hacer para mantener una aparente imagen de orden y moralidad ante la comunidad. Eddie controla su zona como nadie gracias a que siempre siempre ha seguido la 'regla', es decir, jamás ha mentido a sus jefes, ni se ha opuesto a sus designios.
Novelas de Georges Simenon sin el inspector MaigretEn esta ocasión la cuestión es peliaguda para Eddie pues sus dos hermanos parecen haber sacado los pies del tiesto y la organización quiere localizarlos para evitar que puedan hablar y así no sufrir consecuencias indeseadas. La cuestión es ver qué hará el bueno de Eddie puesto en la tesitura de apoyar a su familia biológica o a la Familia gansteril. El brete en que se encuentra es duro desde luego. ¿Qué hará? Leyendo la novela nos enteramos y, ya digo, desde que nos ponemos a leerla no podemos dejar de hacerlo.

Muchas cosas me han encantado de "Los hermanos Rico". Dos me han sorprendido de manera especial: En primer lugar ese utilizar una carta para, a través de las evocaciones que su lectura produce en la mente del destinatario, informar sobre aspectos del pasado. Luego estaría la utilización de lo onírico (simbología y desrealidad inherentes a los sueños) para en un momento de la historia justificar, anticipar o hacernos entender el comportamiento de alguno de los personajes. Esto último me ha parecido simplemente soberbio. Y como no hay dos sin tres, añadiría el ritmo electrizante dado a los diálogos que surgen vivos, naturales, auténticos...

El autor
Como digo al principio del post, Simenon es el creador del famoso personaje del inspector Maigret, protagonista de 78 de sus 192 novelas. La verdad es que se es injusto con el autor belga cuando se le reduce a esto -el creador de Maigret-, pues de su prolífica obra, el resto, o sea, más de 100 novelas, no están protagonizadas por este personaje. A este segundo grupo pertenece la que he leído: Una novela que publicó en 1952 y que plantea un dilema moral muy interesante. Es increíble cómo el escritor logra transmitir y dar total verosimilitud a la peripecia de Eddie Rico y sus hermanos habida cuenta de la rapidez con la que escribía. Él mismo en declaraciones hechas a la prensa cuando fue elegido miembro de la Academia francesa declaró que cada una de las novelas de su famoso detective las imaginaba durante dos meses y las escribía en quince días. Tal facilidad e hiperactividad creadoras le hizo flaco favor pues en la consideración general siempre fue tenido por un escritor menor, algo que en mí tras leer esta novela ya ha cambiado.
Simenon en el cine y la televisión, Eddie Rico,

Lo que es innegable es la gran popularidad de sus creaciones literarias con Maigret a la cabeza, claro. Este éxito ha hecho que sus libros se estén editando continuamente (se cifra en unos 550 millones el número de libros vendidos por Georges Simenon desde que en 1929 publicó su  primera novela) y que muchos de ellos en innumerables ocasiones hayan conocido versión fílmica o televisiva. Ya en 1931 novelas suyas fueron llevadas al cine. En total, 50 películas se han realizado basadas en sus historias, entre ellas está "Los hermanos Rico" ("The brothers Rico") hecha película en 1957, protagonizada en los papeles principales por Richard Conte, Dianne Foster, Kathryn Grant, Larry Gates, ... y dirigida por Phil Karlson, un director no tan conocido como otros (Claude Chabrol, Jean Renoir, Bertrand Tavernier...) que también dirigieron filmes basadas en su Obra. Y lo mismo cabe decir del plantel de actores que en esta ocasión queda algo lejos de los Jean Gabin, Pierre Renoir o Charles Laughton que solemos asociar a las novelas del novelista en especial cuando queremos poner rostro a su famosos detective Maigret.
  
PD.- "Los hermanos Rico" la he leído durante este mes de enero de 2018 dentro del Mes de la Novela Negra organizado por Laky del blog "Libros que hay que leer"

12 ene. 2018

César Pérez Gellida. "Memento mori", la 1ª de las 8

18 comentarios:
"Un mundo manejado por las grandes corporaciones, que son los padres de un sistema económico diseñado para poder dirigir los gobiernos de las potencias y esclavizar al resto de la población. Tú no eres más que un esclavo, pero no lo sabes. Alguien dijo que nadie está más perdidamente esclavizado que los que creen erróneamente ser libres." (Carapocha)
 
Erika Lopategui, Carapocha, Augusto Ledesma
 
Por fin he comenzado a poner orden en el universo Gellida. ¡Ah! ¿Pero estaba desordenado? No, claro que no. El desorden nacía en mí por no haber seguido el orden lector que el propio autor siguió en la escritura de esos ocho títulos que, por ahora, forman su obra narrativa. Sin embargo no estoy descontento conmigo mismo. Sólo ha habido un momento hará cosa de un mes en que mi desorden lector me importunó seriamente llegando a hacérseme prácticamente ininteligible aquello que tenía entre manos. Los que sigáis mi blog quizás lo recordéis; fue durante la lectura de "Konets", la última de sus novelas, que a punto estuve de abandonarla por no entenderla al faltarme elementos que César Pérez Gellida había presentado en novelas anteriores, concretamente en "Khimera", cuya lectura -me dijo, amablemente el propio autor- es necesaria si es que se quiere entender y disfrutar de "Konets".
 
Debo de agradecer a una entusiasta gellidista, Laky / Margarita Gautier del blog "Libros que hay que leer", por haberme incitado a leer todo Gellida. He cedido a su incitación aprovechando el Mes de la Novela Negra que desde su blog ha convocado para este enero y que yo, incondicional del género, he decidido seguir.
 
También cuando realizaba la entrada para "Konets", la última entrega de la octología que acabo de leer, y que "Memento mori" inauguraba, leí que la plataforma Movistar+ estaba rodando, o a punto de iniciar, una serie televisiva a partir de este relato que junto a "Dies irae" y "Consumatum est" forman la trilogía titulada "Versos, canciones y trocitos de carne". Pensé: 'Hombre si una empresa como Telefónica pone los ojos sobre un autor y su producto éste debe de ser ameno, interesante y adictivo. No creo que Movistar+ vaya a arriesgar dinero en algo fallido.'
 
Lo primero que debo aclarar a aquellos que aún no hayan sido abducidos por el universo Gellida es que las dos trilogías admiten ser leídas independientemente la una de la otra. Y otro tanto cabe decir de la bilogía distópica formada por los dos títulos de los que hablo en el primer párrafo de este post. Sí, en efecto, admiten lectura independiente pero conviene ser disciplinados y no alterar el orden lector dentro de cada una de las tres producciones (las dos trilogías y la bilogía). Y, naturalmente, pese a lo que acabo de decir -¡y que mantengo!- el disfrute máximo se alcanza cuando se sigue el orden que el autor ha dado a sus ocho novelas. Y si no, preguntádselo a Laky, gellidista confesa como tantos y tantos otros.
 "Versos, canciones y trocitos de carne", Pérez GellidaYo, por mi parte, y dado que el mal ya estaba hecho, os he de decir que he disfrutado mucho con esta primera de la serie a pesar de conocer ya el futuro de no pocos de los personajes que en ella aparecen. Habrá quiénes digan: '¡pues vaya gracia, si en un thriller ya se conocen cosas que sucederán, la historia pierde interés!'. Sí y no. Si me quedo en lo puramente anecdótico como que sí, pero también es verdad que con esta novela he acabado de comprender aspectos que se me hacían algo cuesta arriba por faltarme alguno que otro dato. En este sentido he disfrutado al poder dar sentido a todo.
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La novela
 
Sinopsis
Septiembre de 2010. Aquella mañana de domingo nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid Ramiro San­cho que acababa de dar comienzo una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto de sus días.
La investigación del asesinato de una joven ecuatoria­na a la que le han mutilado los párpados y cuyo cuer­po han encontrado unos versos amenazantes, ocupa las primeras páginas de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje cinematográfico. Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inespe­rado al describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino: un sociópata narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la literatura universal.
La evolución frenética de los acontecimientos desem­boca en la intervención de uno de los especialistas más reconocidos en el comportamiento de los ase­sinos en serie. Este complejo triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del asesino, hace que Memento mori se convierta en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará.

 
Mi comentario
Dado que esta reseña es la cuarta o quinta que realizo de novelas de este autor y que todas ellas forman parte de una octología no voy a demorarme mucho en aspectos que o bien ya he comentado en reseñas anteriores [aquí os dejo por orden los títulos enlazados a mis reseñas de las otras novelas de Gellida que he leído: Trilogía "Refranes, Canciones y Rastros de sangre":  "Sarna con gusto", "Cuchillo de palo", "A grandes males... "; Bilogía distópica formada por los títulos "Khimera" y "Konets" que al haberlas leído juntas las reseñé también juntas] o bien no conviene dar muchas explicaciones sobre algunos personajes o hechos a fin de no echar por tierra el disfrute de esta novela y de las siguientes a futuros lectores. 
 
Al haber leído "Memento mori" después de la resolución de toda la historia he sido consciente de lo que Gellida advierte en la Nota de autor que acompaña a "Konets", su última entrega, donde confiesa que su  método de creación literaria no contempla el desarrollo argumental a largo plazo. Leyendo esta primera entrega de tan extensa serie se ve con claridad que el autor vallisoletano no tenía in mente un desarrollo tan largo y con una deriva tan curiosa como la que toma el relato a partir de "Sarna con gusto", quinta en orden de aparición. No desvelo nada al futuro lector de estas novelas si digo que en "Memento mori" no hay ninguna alusión a la Congregación de los Hombres Puros, línea argumental que crea y desarrolla a lo largo de toda la segunda trilogía. El mismo Gellida en una entrevista a propósito de la salida al mercado de "Cuchillo de palo" hablaba de ello.
 
 
A mí personalmente, como digo en las reseñas de "Cuchillo de palo" y "A grandes males..." esta segunda línea argumental no me agrada mucho pues entra en un territorio mistérico, gótico, que lleva al autor a hacer excesivas aclaraciones, relaciones entre nomenclaturas simbólicas, etc. que -hablo por mí, naturalmente- perturba el placer de lectura. Por eso "Memento mori" e intuyo que los otros dos títulos que forman esta Primera trilogía y que todavía no he leído, al carecer de esta segunda línea argumental, es por ahora la novela que más me ha gustado de todas las leídas de Pérez Gellida.
 
"Dies irae", "Consumatum est", Ramiro Sancho
"Memento mori" es un auténtico thriller, una novela negra con los ingredientes clásicos de la misma: policías corruptos, denuncia socio-política, bajos fondos, cosmopolitismo, erotismo, asesinatos, organización criminal, consumo desaforado de alcohol y tabaco, drogas... Naturalmente no estamos en los años 30 cuando Raymond Chandler y Dashiell Hammett triunfaban con sus magníficos relatos; estamos en el siglo XXI, una época en la que la informática, los smartphones, las redes sociales y en general todo lo que depende y/o surge de Internet como la música que nos acompaña a todas partes tiene una importancia capital en nuestras vidas. Y también en la novela: Augusto Ledesma, protagonista de la misma, es un perfecto conocedor de los entresijos del diseño gráfico por ordenador, vive la mayor parte del tiempo en el ciberespacio y se relaciona con otros que gustan de hackear sistemas de seguridad que se venden como inaccesibles, es un asesino que hace uso del comercio online y que sabe borrar los rastros que sus actividades en la Red dejan. Su antagonista, el inspector Ramiro Sancho, también sabe el momento cronológico que está viviendo, aunque por edad -unos diez o doce años mayor que Augusto Ledesma- la informática no esté en el centro de sus preferencias. Un tercer personaje importantísimo es Armando Lopategui, 'Carapocha', psicólogo criminalista, ex agente del KGB y de la Stasi.
 
Con los mimbres anteriores y el universo de personajes que rodean a cada uno de los tres vértices de esta historia (los compañeros policías de la comisaría vallisoletana de Delicias; los familiares y los amigos informáticos de nombre falso de Augusto Ledesma; y las relaciones familiares y amistosas de Carapocha) teje César Pérez Gellida una novela negra, un vertiginoso thriller policíaco, que sucede en seis meses: del 30 de octubre de 2010 al 22 de marzo de 2011. Como la novela vio la luz en 2013 podemos decir que el tiempo en que se escribe viene a coincidir aproximadamente con el momento en que transcurre la historia. de ahí las referencias puntuales a suceso socio-políticos de esos años (Guardiola, Xavi, Messi...) algunos muy locales como las manifestaciones machistas del alcalde de Valladolid: "El comentario de De la Riva puede que haya sido desafortunado y que se considere un error político, pero las reacciones en los medios afines al Gobierno han sido desmedidas con el único propósito de desacreditarle políticamente". Esta cercanía y concreción localista tan explícita, en mi opinión, no es muy acertada por parte del autor, dado que así el escrito pierde universalidad.
 
Lo que si es evidente es que desde esta primera novela el estilo Gellida está prácticamente ya conformado. Un estilo en el que la música tiene un papel esencial. Los capítulos se intitulan con versos sacados de temas musicales de Bunbury. Naturalmente tal hallazgo me habría sido imposible hacerlo a no ser que fuese fan incondicional del cantante zaragozano, cosa que no soy evidentemente. Es el mismo Gellida quien en la Nota de Autor que incluye al final de la novela  dice textualmente: "Aprovecho estas últimas líneas para pedir sinceras disculpas a Enrique Bunbury por extraer de sus canciones los títulos con los que están nombrados estos capítulos". Y es que "Memento mori" es un "libro con banda sonora", dice el autor allí mismo, y algo antes nos deja el listado de los 21 temas que la forman. Estos 21 temas se pueden escuchar en la propia página del autor [pinchar aquí]. Es tan musical esta novela que no resisto la tentación de incluir en el post cuatro o cinco de sus temas, naturalmente los que a mí más me gustan de dicha lista


 
El humor es otra característica gellidiana y en esta novela aparece en varias ocasiones. Especialmente es significativa su presencia en la relación cordial y amistosa que se establece entre Armando Lopategui y Sancho cuando el primero critica  el excesivo empleo de refranes que hace el inspector, cual si de la pareja don Quijote-Sancho se tratase.
 
También ya en esta novela está presente el gusto por el empleo en algunos momentos de un vocabulario técnico especializado. Fundamentalmente se da este empleo en el ámbito de la medicina ("el mecanismo de la muerte fue anoxia anóxica. La leve cianosis facial y la equimosis puntiforme que se aprecia en el rostro no dejan lugar a dudas."), del fumador de puros ("un habano de calibre mediano pero de buen cepo, una vitola de galera entre la corona y el robusto") y con muchísima más frecuencia del ámbito informático en el que los anglicismos destacan sobremanera ('newby', 'lammer', 'hacking', 'troyano', 'cracker', etc.)
 
Visitas literarias, Valladolid, Pérez GellidaEl cosmopolitismo característico de la novela negra clásica también se percibe en ésta. Pero es la localización del suceso en una ciudad pequeña, incluso provinciana como es Valladolid lo que dota a la novela de una originalidad más que interesante. Que aparezcan localidades castellano leonesas como la geografía urbana de Pucela [por cierto, según estoy escribiendo esta reseña me entero de que el Ayuntamiento de la capital castellano-leonesa ha montado una Ruta guiada teatralizada por la ciudad siguiendo los pasos de de los personajes de este relato. Se inaugura el próximo 20 de enero y por ahora está previsto ofrecerla hasta el día 18 de marzo] o algunos pueblos zamoranos no impide que el relato especialmente en boca de Carapocha nos haga viajar a los Balcanes, Moscú, Berlín, Sudáfrica, Nueva York y otras ciudades que en futuras entregas de la serie tendrán una mayor participación.

Es una novela que contiene abundantes referencias culturales y metaliterarias dentro de ella. Son alusiones en general al alcance de la mayoría de los lectores (La 'Ilíada', el 'Ulises' de James Joyce, la 'Metamorfosis' de Kafka, 'Moby Dick' de Melville...). Sólo al final del relato se citan otros autores menos populares (Italo Svevo, Umberto Saba...) quizás como un anticipo del mayor nivel que tendrán próximas entregas.

Final
La facilidad para el lector del culturalismo (literario, musical, fílmico...) unido al endiablado ritmo de la narración y a los giros en la misma tan característicos en el autor, explica el indudable éxito de estas novelas de César Pérez Gellida, uno de los recientes escritores de best sellers español.
   


7 ene. 2018

Reto Serendipia Recomienda 2018

8 comentarios:

 
 Desconocía por completo que "Serendipia" -Mónica- llevaba en su blog ya 5 años realizando este Reto. Este 2018 también lo hace. Es un reto que en síntesis consta de dos fases:
 
Primera fase:  Recomendar tres libros que hayamos leído. Preferiblemente que no sean conocidísimos pues de lo que se trata es de descubrir a los demás buenas lecturas que por lo que sea no son muy populares.
 
Segunda fase: Del listado resultado de las recomendaciones de todos elegir tres, leerlas y reseñarlas a lo largo de 2018.
 
Pero, bueno, casi  mejor que leáis vosotros directamente las Bases (aquí)



Los 3 libros, -novelas los tres-, que yo recomiendo son los siguientes:
 
1.- “Violación” de Chester Himes (Reseña). Es una novela impresionante sobre la segregación contada sin cortarse un pelo.
 
2.- “El día del Watusi” de Francisco Casavella. (Reseña). La novela inicial titulada "Los juegos feroces" muestra la vida en Barcelona durante la época de la transición. El autor es un maestro de la narrativa que desapareció trágicamente muy pronto.
 
3.- “Alguien” de Alice McDermott  (Reseña). Una novela en la que se ve la dura vida de una mujer irlandesa emigrada a Nueva York que arrastra la herencia de su país de origen.




5 ene. 2018

Elena Fortún: "Celia en la revolución"

6 comentarios:
"Vuelvo a mis guardias en el Albergue. Dos veces por semana paso allí el día, y otras dos la noche. Fifina ya no está, ni tampoco Carmela, que es ahora enfermera de la Cruz Roja; en cambio está Laurita de los Ríos, la hija del Ministro, y una chica andaluza, hermana de García Lorca el poeta." ("Celia en la revolución", cap. I, 'Segovia, 1936')

Celia en la revolución, Serie de Celia, Elena Fortún
Un libro interesante y para mí sorprendente. Digo sorprendente porque de niño -sí, lo fui, hace ya no sé ni el tiempo- veía por casa algún ejemplar de la autora que mi madre o sus hermanas, o sea, mis tías, conservaban de épocas anteriores. Siempre entendí, porque así nos lo hacían entender a los chicos por aquel entonces, que la autora hacía libros para niñas del mismo modo que los libros de Karl May, Emilio Salgari o Zane Gray nos tenían a nosotros por destinatarios. Por eso, cuál no habrá sido mi sorpresa cuando este libro, "Celia en la revolución", aunque es la historia de una niña durante la Guerra Civil española su destinatario es cualquier lector de cualquier edad e incluso, me atrevería a decir, de cualquier país pues lo que muestra la autora es el sufrimiento gratuito, la maldad, los abusos, el menosprecio de la condición humana, que los contendientes -todos: los unos y los otros- practican y ocasionan.

La peripecia de este libro
La novela conoció una peripecia que conviene conocer: escrita por la autora en 1943 aparecerá publicada en España en 1987 por la editorial Aguilar, la editorial que a partir de 1934 publicaba en forma de novela los relatos que el diario ABC en la revista Blanco Negro le había comenzado a publicar en 1928 dentro de una sección titulada 'Gente menuda'. Pero sorprendentemente al poco desapareció de las librerías y no fue hasta casi 30 años después que se hizo una nueva edición, ésta, la que yo he leído. ¿Por qué sucedió tal cosa?

"Las Armas y las letras"
La razón fundamental es la de que Elena Fortún (su nombre verdadero era Encarnación Aragoneses) nunca se adscribió a grupo ideológico concreto, lo que ocasionó que en un país como el nuestro que desde Antonio Machado habla de que "una de las dos Españas ha de helarte el corazón" estar en tierra de nadie, en una tercera España no adscrita a tirios ni troyanos, no sea bien acogido. A la buena de Encarna le sucedió lo mismo que al periodista sevillano Manuel Chaves Nogales a quien hace ya cosa de cuatro años dediqué una entrada a su excelente colección de relatos "A sangre y fuego" [leerla aquí], un libro muy, pero que muy, recomendable. Andrés Trapiello en su libro "Las Armas y las Letras" (1994, reeditado en 2002 y 2010) revindicó la figura del periodista andaluz y lo  mismo hace de la figura de la creadora de Celia, ejemplo ambos de esa España no militante, de esa tercera España, demócrata y liberal, republicana, que se verá arrumbada al desván de la historia por la intransigencia de uno y otro bando. Trapiello en el ensayo "Los unos y los otros" que aparece antes de la novela en la edición de 2016 se lamenta de que haya tenido que pasar más de un cuarto de siglo para que la existencia de esta tercera vía, esta tercera España, haya sido admitida por 'los unos y los otros'. Y la razón de esta afirmación estriba en que en 1987, primera edición de la novela en España, el momento político que vivía España no contemplaba la posibilidad de admitir más de dos enfoques político-sociales en nuestro país. Y lo más triste es que a día de hoy, aún hay sectores de nuestra nación que sólo admiten el seguimiento ciego y sin cuestionamiento alguno de unos u otros. ¡Qué pena tan grande!

La novela
Estalla la guerra y Celia que está en Segovia pasando el caluroso mes de julio de 1936 cuidando de sus hermanas debe partir con ellas hacia Madrid pues el abuelo ha sido detenido y 'paseado' por los golpistas. En Madrid se encuentra con la revolución, pero de signo inverso a la que ha padecido en Segovia. La tía de Celia, Julia Gálvez, no hace más que maldecir la postura de defensa de la República, totalmente opuesta a la de su hijo Gerardo, que ha tomado el padre de Celia quien se ha marchado a la Sierra para defender de los facciosos al gobierno legítimo.

En Madrid, Celia, cual el galdosiano Gabriel de Araceli, recorre las calles y relata las barbaridades que observa. Su relato es a pie de calle, en el tranvía, saliendo o entrando de las casas de sus amigas de colegio Fifina o María Luisa, en el Albergue para niños de la calle de Serrano... Es impresionante la narración que hace del desastre sucedido en la calle de Ferraz donde acudía a visitar a su amiga Fifina que vivía con sus dos tías ("Así de calle en calle y de susto en susto, llego al boulevard. Ahora no hay más remedio que seguir por esta calle que acaba en Rosales…, a unos metros del frente. Hay otras personas que, como yo, están paradas en la esquina sin decidirse a exponer el cuerpo a la ancha calzada abierta a las balas y a los obuses que levantan trozos de calle.").  En Madrid las condiciones de vida son cada día más difíciles. Su amiga María Luisa colabora en el Albergue de niños que hay en la calle Serrano a la altura del Hipódromo. Allí llevará Celia a sus hermanas Teresina y María Fuencisla a las que cuida como una madre desde que muriera la de las tres. Precisamente la peripecia sufrida por los niños de esta institución será la que haga que Celia viaje por gran parte de la España republicana en busca de sus hermanitas que serán evacuadas de Madrid a Valencia, para después ser trasladadas a Barcelona y de allí ya muy avanzada la refriega civil a Francia. Afortunadamente Teresina y María Fuencisla están al cuidado de Valeriana, la sirviente fiel que desde hace muchos años asiste a la familia. Y por suerte también, Cuchifritín, el hermano de Celia, está estudiando en Londres, razón por la que no aparece en este relato.

Madrid resiste, Madrid 1936-1939Celia dejará un Madrid donde todo escasea y donde los bombardeos son cada día más frecuentes para ir a Valencia en busca de sus hermanas. Valencia, a donde se ha trasladado el gobierno de la República se está poniendo imposible pues los bombardeos que Celia creía exclusivos de Madrid se han trasladado ahora a la capital levantina. En Valencia no aparecen sus hermanas y Celia malvive en pensiones y de pupilaje en casas particulares. Subsiste gracias a las quinientas pesetas que su padre le entregó en Madrid.

De Valencia irá a Albacete y de aquí más tarde a Barcelona. En Valencia se encuentra con Jorge, el hermano de su amiga Adela al que conocía de los veraneos de la familia en Santander. Jorge será su amor, quien la ayudará en todo facilitándole plaza en los trenes para que viaje, la invitará al cine y al teatro..., hará vivir a Celia, durante los brevísimos días de permiso que a veces consigue, un simulacro de felicidad en plena guerra.

Como en Barcelona no encuentra a sus hermanas, su padre le dice que lo mejor que puede hacer es marchar de nuevo a Madrid a la casa que la familia tenía en Chamartín. Allí se traslada Celia para luego ya, pasados unos meses, cuando con la guerra ya casi perdida las condiciones de vida sean totalmente inasumibles, vuelva a trasladarse a Valencia para allí esperar a tomar un barco que la traslade a Francia pues ella, una niña de 17 años, ha perdido el contacto con su padre y sólo le queda la opción de buscarlos allí en los campos de refugiados de la Cruz Roja que se han creado en territorio francés.

Una crónica autobiográfica realista
Este recorrido literario que realiza la niña, ya casi una mujer, Celia Gálvez, es el mismo que en la vida real realizara Elena Fortún. Naturalmente hay diferencias fruto de la verosimilitud literaria. Así el padre de Celia, a quien ésta sigue y respeta en todo lo que dice, es trasunto del marido de la escritora, Eusebio de Gorbea y Lemmi, militar de profesión y escritor teatral de vocación, bastante mayor que ella, a quien siempre respetó pero que no la hizo nada feliz. Es más, el éxito que la escritora consiguió en el mundo literario siempre escoció al marido, lo que al convivir con él hizo aún más infeliz a Elena.

En una sociedad tan machista como era la española de los años 30, que una mujer trabajase y allegase dinero a su casa era tenido por poco femenino. Por ello Elena Fortún, como le ocurriera a otras mujeres intelectuales y liberales del momento (Gloria Fuertes, Jimena Menéndez Pidal, Laura de los Ríos, Isabel García Lorca...), fue tildada de lesbiana en muchas ocasiones. La Fortún, que yo sepa, salvo en una novela inédita hasta 2016, no reflejó tal cosa en sus escritos si bien era muy conocedora del alma femenina y de la sensibilidad característica de la mujer.  En la novela aparecen varias amigas de Celia (Fifina, María Luisa, LydiaAdela y alguna otra) pero entre ellas no hay atisbo de relación lésbica alguna sino simple, buena y sana amistad entre personas en momentos tan difíciles como los que España vivía por entonces. Tan sólo, quizás, con su amiga Lydia a la que encuentra en Barcelona y con la que va al Astoria en cuya atmósfera desaparece la brutalidad de la guerra podría verse algo..., pero no... tampoco...
" —Esto es lo más «chic» de Barcelona –me dice–. Es un verdadero rincón parisién. Va gente rara. Muchachas con el cabello teñido de azul, de verde y hasta cubierto de polvo de oro; muchachos con cara de mujer y mujeres con aire de chicos… [...]
Fíjate en aquella chica rubia del traje sastre con la corbata y los guantes escoceses... ¡Es divina! Mira qué manos tiene. ¡Son de marfil...!"

Encarnación Aragoneses, Escritoras lesbianas españolas, El armario femenino
¿Quiere decir lo anterior que Elena Fortún no era homosexual? No, para nada, pues -leo a comentaristas suyas- como se observa en su novela autobiográfica  "Oculto sendero", inédita hasta 2016, ella, Encarnación Aragoneses -su nombre auténtico- se había sentido diferente a las demás desde bien niña. No he leído esta novela pero asumo las palabras de Elvira Lindo, -la creadora de Manolito Gafotas, otro importante personaje infantil-, que en su comentario sobre esa novela de la Fortún dice:
La protagonista, María Luisa, siente su rareza gracias al asco, al asco que le da imaginar que tendrá que pasar la vida entregándose físicamente a un hombre. Sufre la incomprensión que padecen las mujeres que no caben dentro del corsé femenino, que tienen inquietudes intelectuales, lo cual se considera como una tara que ahuyenta a esos posibles pretendientes que no las quieren demasiado listas.
Que estamos ante una novela realista lo demuestra el que en la novela comparezcan como personajes no pocas personas reales, como sus amigas Laurita de los Ríos o Isabelita García Lorca o su editor Aguilar.  También es interesante la conversación que al inicio de la novela, en Segovia, mantienen Celia y Valeriana. Celia está deseosa de contarle a la criada el asunto del libro que está leyendo y que la tiene totalmente atrapada. Valeriana la oye distraída y dice:
"-Eso, ¿ha pasado?
-No sé... puede que sí.
-Pues mira: si no ha pasado, déjalo y no te disgustes, porque aquí están pasando cosas peores..."
Así como Chaves Nogales, periodista, escribe relatos partiendo de la realidad de la guerra civil española, Elena Fortún, novelista, escribe la crónica -una crónica autobiográfica- de la vida real, el día a día, de una familia de clase media alta durante la guerra civil. Esto es lo que es  "Celia en la revolución", una crónica, una novela dialogada, 'la novela de la lucha por la vida en la retaguardia, la gran novela del miedo y del hambre' en palabras de Andrés Trapiello.

Es una novela fácil de leer, simple en el lenguaje, con incursiones en el habla del pueblo llano ("hasta hay algunos que emprincipian con que si lo que pedrica el cura en el púlpito no es verdad, que si los frailes, y que si el Papa que está en Roma… ¡No paece sino que ellos van a arreglar el mundo y se lo saben too…!", le cuenta Valeriana a Celia cuando llegan a Madrid procedentes de Segovia), pero también con algunos momentos de elevación poética como cuando Celia ve marchar a su padre que la ha ido a despedir al ómnibus que la llevará desde Madrid a Valencia ("Se va… Le veo marchar inclinado… Ahora que cree que ya no le veo, anda despacio como si llevara un saco de pena sobre la espalda…").


La Tercera Vía
A Celia se le insta constantemente a que milite en alguno de los partidos existentes por entonces. Ella no siente predilección por ninguno, aunque sí se siente republicana y está en contra de los golpistas. En Valencia, esperando al barco que la saque de España habla con su amiga  Rosita y escucha lo que dice la familia de ésta partidaria de los vencedores:
"-La revolución comunista de Madrid ha fracasado... Ya es cosa de días... puede ser cosa de horas la entrada del ejército... Van a fusilar a medio mundo
Parecen contentos. ¡Dios mío! ¡Y papá que decía...! ¡Y Jorge...! ¡Pobre Jorge...! Todo ha concluido… Sólo queda huir… Nosotros huimos… Otros están contentos. ¿Es que ellos no eran demócratas como papá? ¿Quién tenía razón? Papá; yo estoy segura de que papá y el abuelito son los únicos que tenían razón…"
Cuando al final de la novela para poder subir al barco que la sacará de España se le pide su filiación política cita, aunque sólo como simpatizante, a IR (izquierda republicana), el partido de Manuel Azaña, precisamente el hombre que siendo presidente de la República se vio atrapado entre esas dos Españas, la fascista de los sublevados y la de los revolucionarios anarco-comunistas republicanos.

Con Jorge habla muchas veces de política. El ideario de Celia y por ende de Elena Fortún se percibe en esta cita:
"Mira, papá me explicó una tarde que él defendía al pueblo para que se educara en el mismo banco de la escuela que el hijo del médico y del millonario y que no hubiera más diferencias entre ellos que las limitaciones de la naturaleza… Pero no me dijo que fueran todos pobres, o todos ricos… ni que les obligaran a hacer esto o aquello… No. Lo primero es ser libre y hacer lo que se quiere… ". A lo que Jorge le responde: "-Pues, chica, con esas teorías, no sé en qué partido convendrías... "
Para finalizar
Elena Fortún escribió historietas y novelas protagonizadas por esta niña de la burguesía alta madrileña durante más de 20 años. La serie de narraciones protagonizadas por Celia ocupan 21 volúmenes: el primero de ellos, recopilación -como los tres volúmenes siguientes- de historias cortas publicadas en la revista Blanco y Negro, se titula "Celia, lo que dice", vio la luz en 1929; el último, éste que acabo de reseñar, apareció por vez primera en 1987 y luego en 2016. Algunas novelas de esta serie fueron adaptadas para televisión en 1993 por José Luis Borau.
 

Como tantas otras mujeres de su época, Elena Fortún conoció la incomprensión en vida y, afortunadamente, ya en plena democracia su figura fue reivindicada por un buen número de intelectuales, especialmente mujeres. Es el caso de Elvira Lindo, citada anteriormente, pero sobre todo el de la salmantina Carmen Martín Gaite que, reconociéndose en ella, dio conferencias y escribió artículos en los que salvaba la figura de esta mujer que no sólo era una escritora para niños (¡qué gran parecido con la poeta Gloria Fuertes!) sino una creadora con todas las letras y con una calidad análoga, si no superior, a la del género masculino.

3 ene. 2018

Seguir el blog también por las Redes Sociales

7 comentarios:
¿Qué ofrecer desde el blog como regalo de Reyes?
Dejando a un lado las reseñas de libros de lectura, objeto central del mismo, sólo se me ocurre durante estos días pre-Reyes deciros las Redes Sociales en las que el blog está presente y a través de las cuales también podéis llegar hasta aquí. Como veis es un regalo igualitario (ja, ja...) pues a todos nos agrada seguir y ser seguidos.

El blog de Juan Carlos, Reflexiones, elblogdejcgc.blogspot.com

En primer lugar os diré que mi preferencia -y creo que la de la mayoría de blogueros- es siempre la de aumentar el número de seguidores en Blogger,  donde he acabado 2017 en torno a los 250 seguidores confesos. Estoy muy contento por ello.


Muy cercana a la anterior está la de Google+ , red que pretende competir con Facebook y Twiter aunque por ahora no ha logrado hacerles mucha sombra. Pero, sí, también al blog se puede acceder por aquí.

https://plus.google.com/u/0/111732186312506094334


Pero el resto de Redes Sociales también dan acceso al blog. En este post podéis ver aquellas en las que "El blog de Juan Carlos" está. Son las siguientes:

PINTEREST


INSTAGRAM
Con la proliferación de los smartphones, Instagram es la Red con mayor vitalidad y desarrollo. Para mí sólo tiene un defecto y es que los enlaces no abren las páginas concretas. Pero, seguro que  en poco tiempo este 'pero' lo solucionarán


TWITTER.                                   FACEBOOK





Sin lugar a dudas Twitter y Facebook son las dos redes más activas y, por lo tanto, en el caso del blog son también las que más relevancia tienen. Desde hace ya casi un año he incorporado al blog en la columna de la derecha un widget de Twitter con los tuits más recientes. Con Facebook también cabe hacerlo pero aún no estoy muy ducho en ello y tengo mis dudas




tumblr
Tumblr es la última red a la que he incorporado el blog. Por 
eso es donde el número de seguidores es menor.
 

Spotify

Spotify es la red social que utilizo cuando quiero colocar 
canciones y temas que aparecen en algunas obras. 
En esencia es la base de la página "Música que me gusta escuchar" si bien últimamente incluyo directamente en el propio post dichos temas cuando los hay.
 







BLOGUERS.net
Bloguers.net es una red de Blogs que se organizan
en grupos por temas afines. "El blog de Juan Carlos" está en
aquellos que se refieren a literatura y/o a Cine

BLOGLOVIN'
Como la anterior es una red de Blogs. Al publicar
un post nuevo se informa de ello a los blogs 
que hayan demostrado interés en seguirlo.




GOODREADS
Es la red literaria que más ha crecido últimamente. 
Se pueden hacer reseñas de obras leídas, calificar
libros leídos o/y reseñas. A final de año, la Red con los títulos que hayas
incluido realiza una estadística 
Los libros leídos por El blog de Juan Carlos
 


Word Press

Y, por último, desde hace unos meses también se puede acceder a "El blog de Juan Carlos" desde la Red Social Word Press. Ahí tengo activo el blog titulado "Reflexiones" que como digo allí en la reseña que hice para su presentación [leer aquí] lo tengo enfocado a asuntos no específicamente literarios o cinematográficos sino de muy diversa índole. 

https://galancor.wordpress.com/



Os invito a todos a que sigáis el blog por cualquiera de estas redes.
 
¡¡Deseo que los Reyes os colmen de regalos!!
 
Un fuerte abrazo a todos. El lunes próximo vuelve la normalidad


30 dic. 2017

"Taxi". La última novela de Carlos Zanón

20 comentarios:
"Desde la terraza elevada de la Casa Usher, la vieja torre de sus padres, quince metros encaramados sobre el pasaje Arco Iris, en lo alto del Guinardó, Barcelona es una ciudad perfectamente posible sin Gaudí ni Plan Cerdà. Enfrente quedan las tres chimeneas de Sant Adrià, a un lado Santa Coloma, el Heron City, un edificio con una pintada pidiendo PAU para todas las guerras, y al otro lado Barcelona acaba en la torre Agbar, tapado el resto de la ciudad por la montaña sobre la que queda la iglesia de los Monjes Camilos(In space... 'Taxi')
 
Sandino, -Jose, así, sin acento, lo llaman en su casa- recorre Barcelona, insomne en su taxi, durante el día y la noche. Es un hombre atractivo, culto, simpático, que esconde una pena profunda que no consigue aplacar con nada: ni con drogas de las que con esfuerzo consiguió apartarse en su día, ni con el sexo que practica de manera constante y habitual con mujeres que luego se le confunden en el recuerdo...
A Sandino no le gusta conducir, pero es taxista.
El taxista triste, el taxista mujeriego, el taxista bueno. [...]
El taxista melancólico, el niño triste, el taxista solitario"
Carlos Zanón novelista, periodista, poeta, Barcelona literaria¿A qué se debe este sufrimiento que le embarga? En la novela le acompañamos durante siete días en su Toyota Prius por toda la geografía urbana de Barcelona. Es taxista casi por ADN: lo fueron sus abuelos, lo fue su padre Josep y también su hermano Víctor que es quien le pasó la licencia. Sandino, -se llama así por su afición a la música y en especial a ese triple álbum de The Clash, "Sandinista!", que constantemente hace escuchar a quien quiera que sube a su coche-, aparece al inicio del relato camino del cementerio de Horta donde van a incinerar a su abuela Lucía, la mujer iniciadora de la saga familiar, con orígenes oscuros y marginales, que fue recogida por una familia burguesa barcelonesa hasta que ella misma decidió abandonarla al descubrir su auténtica cuna.

Es la segunda novela que leo de Carlos Zanon y, aunque tiene puntos en común con "Tarde, mal y nunca" [ir a su reseña pinchando aquí] que leí en 2015 -Barcelona, clasismo social, inmigración, marginalidad...-, en "Taxi" he visto un autor que maneja más resortes que en la otra. En especial me ha gustado la impronta musical en que envuelve todo el relato. Como digo me ha gustado aunque no sorprendido viniendo como viene de un enorme aficionado y conocedor de la música pop contemporánea como lo ha demostrado en publicaciones como "Bee Gees, la importancia de ser un grupo pop" (1998) o "Willy Deville: el hombre al que Rosita robó el televisor" (2003), además de haber colaborado como letrista con grupos como Loquillo y los Trogloditas.
 
Una novela de estructura musical
Carlos Zanón utiliza para estructurar la historia de Sandino durante esta semana prenavideña coincidente con el momento de escritura los títulos de los 36 temas que configuran el triple álbum que en 1980 publicó el grupo de punk británico The Clash. El novelista sigue, sin saltarse ninguno, el orden de temas que figura en dicho álbum. Y no sólo esto sino que incluso, cada seis capítulos -al igual que en la Dead wax o vinilo muerto de los discos originales- aparecen unas palabras sueltas, en principio enigmáticas, que cobran pleno sentido al unirlas en una frase: IN SPACE... / ...NO ONE... / ...CAN... / ...HEAR... / ...YOU... / ...CLASH !.
 
Acabados los títulos de temas musicales aparecen en la última parte de la novela, "LUNES", 4 capítulos titulados enigmáticamente dos de ellos como EPIC E3X 37037, que no es otra cosa que el número de catálogo de la edición original en vinilo, y como FSLN I, otro código que figura en el lomo de la portada. El sentido oculto de FSLN I es fácil de adivinar ('Frente Sandinista de Liberación Nacional') dado el nombre del personaje novelesco y el del disco. No hay que obviar que The Clash siempre exhibió una intencionalidad política en sus letras que con el tiempo se convertiría en su característica distintiva fundamental. El idealismo expresado en sus composiciones contrastó con el nihilismo de Sex Pistols y la sencillez de Ramones, las otras bandas emblemas del punk en la época.
Música de los 70 y 80, The Velvet Underground, Lou Reed, Nico
Pero "Taxi", es una novela, no hay que olvidarlo, y no todo va a ser como en ese disco que por otra parte no era mejor que su predecesor; por eso la semejanza estructural disco-novela se rompe con la distribución que realiza de los capítulos en los siete apartados en que estructura el relato. Siete apartados que llevan por nombre los días de la semana comenzando por un martes y finalizando en el lunes siguiente. Cada una de estas partes se enmarca bajo una cita inicial de un músico, un cineasta o de un escritor.  En estos siete apartados los capítulos titulados como las canciones de The Clash se distribuyen de la manera siguiente: 9 – 8 – 7 – 5 – 3 – 5 – 4 . Sitúa Zanón el momento álgido de la acción en el sábado con sólo tres capítulos en los que la acción discurre con un ritmo endiablado. Une el novelista todo en la estructura general del libro, pero se percibe a las mil maravillas en este capítulo: el Sábado es el día más esperado de la semana, el día en el que todo puede pasar y de hecho en la novela pasa; también el disco "Sandinista!" eclosionaba en esa parte en la que se desvelaba la palabra clave de la obra que estábamos escuchando: CLASH!, o sea, el grupo que colectivamente firmaba y se hacía responsable de la autoría de todos los temas.
 
En definitiva, pues, el autor va dosificando la información y graduando el ritmo del relato con unos inicios más demorados en los que nos va dando la información que necesitamos para comprender todo lo que luego irá a suceder. Así el número de capítulos va descendiendo desde la primera parte 'MARTES' hasta la antepenúltima 'SÁBADO'  (9, 8, 7, 5, 3) para luego, ya producido el instante climático de máxima tensión, pasar a unos momentos más sosegados en que todo ya va a resolverse dentro de unas sorpresas inesperadas y al tiempo muy comprensibles (5 y 4).
 
¿Quién narra? 
De lo más interesante me ha parecido el manejo que el autor hace de la figura del narrador. Normalmente nos encontramos con un narrador externo, en 3ª persona, que es quien cuenta la mayor parte de la novela. Sin embargo también encontramos capítulos en los que la narración se realiza desde dentro de la misma a través de una primera persona partícipe en la acción. Tal sucede cuando se nos da información relativa al pasado de Lucía, la abuela fallecida cuyas cenizas lleva Sandino en su coche durante prácticamente todo el relato. Con esta persona intradiegética Zanon introduce su relato dentro de una dimensión mágica donde el tiempo ya no cuenta: Teresa, que es quien cuenta en 1ª persona lo ocurrido a Lucía durante su niñez está nerviosa y presurosa pues, dice, va a salir a escena en la función navideña que se está realizando en el teatro de su colegio. E igual que dice esto a renglón seguido cuenta que Lucía seis años después de ella haber muerto se enteró de quiénes eran sus verdaderos padres. Sin previo aviso la figura del narrador en 1ª pasa en ese mismo capítulo a manos de otra de las hermanas pues quien contaba como testigo lo sucedido a esta dura mujer penetraba como sin saberlo en el futuro imposible al relatar aspectos que no pudo contemplar al llevar muerta ya varios años antes de los sucesos que relataba.
 
Por último también aparece un narrador en segunda persona que se ve reforzado con la tipografía en cursiva. Corresponde a la conciencia del protagonista que como un Pepito Grillo va comentando, reflexionando, enjuiciando en silencio algunos de los aspectos que le van sucediendo a él o a quienes en torno a él se mueven. Este narrador me ha gustado mucho pues nos hace comprender al personaje y casi, casi, entrar en su mente y entenderle desde su interior.

Los personajes
La galería de seres humanos que aparece en esta novela negra está en línea con el 'dirty realism' (realismo sucio) tipo novelas de Jim Thompson que Carlos Zanón practica usualmente en sus escritos. Son personajes muy creíbles, muy reconocibles en la vida diaria, que podemos dividir en dos grandes grupos: mujeres y hombres.
 
Entre las mujeres, -no podemos olvidar que Jose, el Pecas o Sandino, como quiera que lo llamemos es un mujeriego incorregible-, tenemos a Vero, el amor de su vida; a Sofía, la colega taxista por la que se partirá la cara sin más recompensa que la pura amistad; a Lola, su mujer, que quiere hablar seriamente con él, conversación que él elude constantemente porque intuye de qué va; a Helena, que le salvará el tipo en una situación muy comprometida; a Cris, a quien acude cuando ya no puede más; a Llámame Nat, su ideal inalcanzable, su unicornio azul; a su abuela Lucía de la que al inicio de este post algo ya he comentado; a Fina, su madre, que le pide que la lleve al médico y se lamenta de que siempre esté enfadado; a las dos niñas, Valeria y Regina, que todos los días lleva al colegio y que sacan de él lo más noble y puro que esconde en su interior; etc.
 
Entre los hombres, la nómina no es menor: Jesús, el iluminado que se encuentra Carmen, una cliente anciana del taxi de Sandino, y que luego acompaña al protagonista en momentos importantes del relato; Víctor, su hermano: "El hermano de Sandino se llama Víctor y todo el mundo le llama Víctor. No hay mote para Víctor. En el instituto le llamaban maricón"; Héctor, "Vero era amante de Sandino. Héctor era exmosso y regentaba el bar Olimpo"; Josep, el padre de Sandino, que le ha pedido que le lleve las cenizas de Lucía; los compañeros taxistas Pelopo, Bólido y Rafa, siempre "mirando con pulso de francotirador el culo andarín de alguna chica que pasa"; Quim, el dueño del 'Stalker', un garito de la noche barcelonesa donde se trafica con todo; los musulmanes Ahmed y Emad: "Emad, el hermano pequeño de Ahmed, es ahora huraño y esquivo, no tiene nada que ver con el chaval que Sandino conoció cuando era poco más que un adolescente."; y también como en el caso de las mujeres la variopinta fauna de los clientes que recoge en su Toyota Prius y a los que apenas mira ni memoriza.
 
La suma de los seres anteriores configuran Barcelona, el verdadero personaje principal de la novela, porque en esencia, este taxi que recorre la ciudad nos hace un dibujo muy completo de esta gran urbe. Una ciudad dinámica, viva, mercantil, política:
"Esto es Barcelona. Aquí el dinero anda siempre disimulado. Ostentar es de mal gusto. Mira el puto Millet o los hijos del padre de la patria. Tú eres polaco como yo. Lo sabes perfectamente." (pág. 184)
"Taxi", Novela negra

Una novela que sale de lo clásico
El mismo escritor en conversación con Berna González Harbour confesaba a la escritora que su intención en este relato era la de escribir una novela que saliera de lo clásico y, por ende -esto lo añado yo-, que se sale del clásico planteamiento de lo que se entiende por novela negra. La verdad es que aunque Zanón se inició en sellos con este marchamo -él mismo hace nada en el diario El País en esa misma conversación hablaba de su abandono de la editorial RBA por el acusado marbete de Novela Negra de la colección en la que se le había ubicado- "Taxi" lo es, pero no tanto. Es cierto que tiene elementos noir como la noche, la marginalidad, el mundo urbano nocturno, el sexo, el tráfico de sustancias..., pero los caracteres generales del mundo externo e interior del protagonista casan más con el costumbrismo realista (el mismo Carlos Zanón con su ruda sinceridad comentaba en 'Babelia' a propósito del lanzamiento en octubre pasado de esta novela que "la novela negra es Galdós con dos hostias") del Juan Marsé de "Últimas tardes con Teresa" (Sandino me ha recordado no pocas veces a Pijoaparte, así como Llámame Nat a Teresa)  y del Manuel Vázquez Montalbán que dejaba corretear a su personaje Carvalho por las calles y barrios barceloneses igual que él recorre con su taxi todos los barrios de Barcelona, los burgueses y los depauperados.
 
Este salirse de lo clásico se patentiza en ese taxista que lee ensayo, novela, poesía, que debido a sus lecturas utiliza un vocabulario distinto al habitual en el gremio y que se encuentra perdido en un mundo que no le entiende y en el que él habita sin ningún convencimiento.


 Una novela con muchísimos guiños
Mi amiga y excelente reseñadora de libros, Rosa Berros del blog "Cuéntame una historia" utiliza esta expresión en su comentario sobre esta novela. Me ha gustado y con/sin su permiso la tomo.
 
Guiños musicales. Ya he señalado el principal. Pero hay muchísimos más; por ello, porque me encantan los gustos musicales de Zanón me he paseado por Spotify escuchando "Sandinista!" y otras canciones que detesta Sandino pero que son más que interesantes. Dejo aquí los enlaces para que si lo deseáis podáis escucharlas. Veréis cuántas de ellas conocéis.
 
                        

Guiños literarios. ¡Uf! Cantidad. Si algo tiene el novelista es una inmensa cultura literaria. Ha leído lo que no está escrito (ja, ja...). Fuera ya de bromas es evidente que Sandino es un Ulises perdido en el mar de la gran ciudad. Muchos detalles nos llevan a Homero y a su "Odisea": el bar Olimpo en el que Sandino encuentra refugio, el dueño del mismo que se comporta en cierto momento con él como el Cíclope en la cueva, el canto de las sirenas reconocible en Llámame Nat y otras mujeres que ejercen sobre Sandino una peligrosa atracción, el puerto seguro que como una Penélope es Lola... Incluso una de las partes se enmarca bajo una cita de “El Ulises” del escritor irlandés W. B. Stanford.
 
En muchos otros momentos se percibe el guiño, la alusión, el intertexto literario. Así cuando contesta a las niñas Valeria y Regina malhumorado ("al ver las caras de espanto de ambas, se percata de que quizá esté siendo demasiado brusco, demasiado distinto al Sandino de siempre, todo un Long John Silver al que acaban de desenmascarar. Ha de tranquilizarse.") Robert L. Stevenson y su "La isla del tesoro" revolotea por el interior de su taxi. Otras veces no hay alusión sino cita directa como sucede con las citas-marco de los distintos días de la semana que estructuran la novela, muchas de las cuales pertenecen a escritores como el poeta francés René Char, el poeta dadaísta rumano Tristan Tzara, el ya citado W. B. Stanford o el periodista y ensayista norteamericano Janet Malcolm.

 ➤ Guiños cinematográficos. También son muchísimos. Para mí el principal es el tremendo parecido que he creído hallar entre la aventura nocturna de Sandino por los antros de Barcelona y "Jó, qué noche", la película dirigida por Martin Scorsese en 1985, precisamente la época en la que se hacía música que gusta y disgusta al conductor. (“La música ya es otra cosa. Suenan los Guns. Menuda noche”).
En estos guiños al cine reside parte del humor que Zanón reparte en medidas dosis por su novela. Sirva de ejemplo esta frase -"Todo el mundo se muere menos Kirk Douglas"- que tras la gracia esconde uno de los profundos sentidos de todo el relato: la Muerte está ahí.
 
Conclusión
Una novela que no se agota en sí misma; una novela dura, sin concesiones; una novela que habla sobre la esencia del ser humano; una novela que denuncia la impostura de una sociedad que se esconde tras una cortina de falsedades -drogas, sexo, falsos amigos, postureo político, el engaño al otro y a uno mismo...- obviando lo esencial para el ser humano: sinceridad, amor, amistad, entrega desinteresada a los demás, disfrute artístico...
 
Una novela que más que negra se desarrolla en una sociedad que ennegrece cuanto toca, una sociedad de la que conviene escapar para reencontrarse con uno mismo. Y al tiempo, en el inmenso lodazal en que están sumidos la mayoría de los personajes, un atisbo de esperanza representado en la inocencia de esos niños que dicen las cosas a la cara sin dobleces interesadas como las de sus mayores.
 
Una novela excelente, magnífica.
 
 
 
 

 

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